|
CATALEJO Las promesas a grupos selectos
Los dos candidatos reiteraron sus criterios económico-sociales en la reunión de Enade.
Por:
Mario Antonio Sandoval
LOS DOS ASPIRANTES a la Presidencia, Álvaro Colom y Otto Pérez Molina, se presentaron al Encuentro Nacional de Empresarios (Enade), realizado el miércoles, donde también fueron oradores Felipe González, ex presidente del gobierno español; Felipe Jarrín, economista chileno, y Manuel Rocha, ex embajador estadounidense en Bolivia. Una numerosa concurrencia se enteró de los criterios de los invitados visitantes y, al mismo tiempo, escuchó de los contendientes electorales su posición respecto de la manera como observan el crecimiento económico y cuáles deben ser las condiciones sociales para lograrlo. Al mismo tiempo, prometieron cumplir básicamente con sus promesas de campaña y lo hicieron en el marco de una reunión muy seria.
LOS DOS PROBLEMAS principales percibidos por los electores y congruentes con la realidad cotidiana son la falta de seguridad y la mala situación económica, pues muchas veces los avances en este campo no se han traducido en mejoramiento de la calidad de vida de los guatemaltecos. A mi criterio, los dos temas constituyen los lados de una misma moneda. Sin seguridad se afectan las posibilidades de los avances económicos y del desarrollo social. Y este no se puede centralizar en las áreas urbanas, especialmente la metropolitana, sino abarcar aquellos lugares donde es más necesario, es decir, las rurales. Mientras a causa de la mala situación rural la gente se vea obligada a emigrar a la capital para buscar mejor nivel de vida, demasiadas veces sin éxito, no es posible lograr un desarrollo para grandes grupos sociales.
UNA DE LAS CARACTERÍSTICAS de la segunda vuelta electoral es la reducción de la temática política de los candidatos, porque pasaron la prueba de la primera ronda. El pensamiento y la priorización de los guatemaltecos acerca de los problemas del país se pueden conocer con mucha certeza gracias a los datos proporcionados por las encuestas realizadas no solo en el tiempo electoral, sino en las semanas previas a la elección inicial. Ciertamente la audiencia reunida en la actividad empresarial de Enade es selecta y no representa al ciudadano común y corriente, pero la cobertura de la Prensa la hace llegar a la generalidad de la población, plenamente consciente de cuáles son los temas importantes alrededor de los cuales debe girar el nuevo gobierno.
LA DERROTA ELECTORAL del partido de gobierno, situación repetida en todas las elecciones desde 1985, obliga a pensar en otro tema, igualmente repetitivo: el de la continuidad de al menos algunos de los programas y decisiones realizados por el régimen encabezado por el presidente Óscar Berger. Es imprescindible saber cuáles de éstos serán continuados, sobre todo aquellos referentes a decisiones y obras cuya terminación toma más de un período presidencial. A propósito, la reunión empresarial comentada hoy fue el escenario de la primera despedida pública del mandatario, ya casi parte de la historia política del país, al faltarle dos meses y medio para terminar. Ya puede empezar a hablar con mayor libertad, como todos los ex presidentes.
UNO DE LOS RETOS MÁS CLAROS del nuevo gobernante es cómo lograr ese balance entre seguridad y desarrollos humano y social. El primer paso debe ser entender los alcances de la situación actual de una ciudadanía expuesta a la acción impune de los criminales, mientras se hunde en los problemas causados por lo precario de los indicadores sociales. A menos de un mes de las elecciones definitivas, la manera como los aspirantes se refieran a los temas principales puede ser un factor para reducir ese 31 por ciento de indecisos, cuya existencia permite aceptar la imposibilidad de hacer predicciones acerca del resultado final. Debido a ello, los candidatos deben aprovechar cualquier espacio para señalar sus ideas para mejorar al país.
|