|
EDITORIAL Dos días para meditar el voto
Según lo dicta la ley respectiva, hoy termina la campaña política. Por eso se silencian todos los espacios en los medios audiovisuales del país y dejan de publicarse espacios propagandísticos en la prensa escrita, para dejar a los votantes un tiempo suficiente a fin de meditar por cuál de las opciones políticas votarán en las elecciones del domingo.
Ese lapso es importante, porque la importancia del voto de cada persona es fundamental para el desarrollo y cimentación de la democracia. Se trata de una decisión que no debe ser desestimada. Cada voto cuenta para el objetivo de que la elección sea representativa de la voluntad mayoritaria de los guatemaltecos empadronados, no solamente de quienes se han sentido interesados en participar en esta consulta.
Mucho se habla de que un voto no hace diferencia. Eso podría ser cierto en aquellos procesos en los que las diferencias entre los aspirantes están abiertamente marcadas desde el principio. Pero cuando las opciones no son dominantes y disminuyen las posibilidades de los aspirantes, cada sufragio se puede volver crucial.
Eso puede suceder así en todos los países, y de hecho ya ha ocurrido en Estados Unidos, con la primera elección del presidente George W. Bush, y en México, con los comicios en que resultó vencedor Felipe Calderón. Por ello, no es imposible que suceda lo mismo en el actual caso guatemalteco.
Todos los sectores tienen responsabilidad especial en estos dos días. Los electores, en decidirse tanto a participar como a ejercer un sufragio válido. Los candidatos y los dirigentes de las agrupaciones políticas, a instar a sus seguidores a comprender que, a partir de este momento, se cae en la ilegalidad al realizar cualquier acción propagandística, y tendría efectos contraproducentes cualquier tipo de enfrentamiento o discusión con simpatizantes de las otras candidaturas, a cualquier nivel.
La ley decide este lapso de calma previa, y está en lo correcto. Una campaña como la actual, que puede ser criticada por no haber representado algún avance en cuanto a que fuera una forma de presentar planes de gobierno o al menos criterios sólidos para buscar la manera de resolver los problemas nacionales, gracias a buscar y encontrar consensos. Una vez terminada, permite a los votantes realizar su fundamental papel en el mantenimiento del actual proceso democrático.
La meditación acerca del voto en esta ocasión puede ser un factor determinante para la forma en que se desarrolle la segunda vuelta, que en el caso de Guatemala se ha repetido en la totalidad de las elecciones. No hay motivos para pensar que los resultados de los dos primeros lugares sean distintos de como han sido señalados en las encuestas de Prensa Libre, Guatevisión y Nuestro Diario.
Ahora han disminuido las posibilidades de que el domingo se presenten lluvias lo suficientemente fuertes como para afectar los comicios y la transmisión de los datos. Por todas esas razones, debe haber confianza en que las elecciones se puedan realizar con la misma normalidad y calma con que se han efectuado las que les precedieron.
|