Guatemala, 31 de agosto de 2008
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, promulgó 26 leyes el 31 de julio recién pasado, último día que gozó de poderes legislativos.
• Algunas de las normas aprobadas fue la Ley General de Bancos y otras instituciones financieras.
• Ley Orgánica de la fuerza armada nacional bolivariana.
• Reforma parcial de la Ley del Seguro Social.
• Ley orgánica de Seguridad y Soberanía Alimentaria.
• Ley de reforma de la Ley del Instituto Nacional de la Vivienda.
• Ley para la Defensa de las personas en el Acceso a Bienes y Servicios.
“El modelo centralista y estatizador que promueve Chávez ha fracasado en todo el mundo y en Venezuela tampoco triunfará”.
Mario Vargas Llosa,
Escritor peruano.
Por karen muñoz
Poco a poco se concreta la cruzada estatizadora del mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, que argumenta que el proceso de nacionalización de empresas locales y extranjeras tiene el objetivo de satisfacer las necesidades de la población, en tanto los empresarios objetan estas acciones y aseguran que se trata de una dictadura.
“Recuperamos el poder que había sido entregado por anteriores administraciones a los sectores privados y las empresas transnacionales”, declaró el gobernante.
Desde que Chávez llegó al poder en 1999, comenzó los primeros años de su administración con una política económica ambivalente y pronto pasó a una estrategia de conducción estatal de la economía.
En diciembre del 2006 —cuando ganó su tercer período presidencial—, anticipó una nueva etapa con énfasis en las grandes nacionalizaciones en sectores de comunicación, petróleo, leche, electricidad, siderurgia, banca y cemento.
La estatización tomó fuerza durante los 18 meses —de enero del 2007 a julio del 2008— que el gobernante venezolano gozó de poderes legislativos llamados en Venezuela Ley Habilitante —facultad de dictar leyes sin que pasen a discusión parlamentaria—. En ese período, Chávez dictó 65 leyes, 26 de éstas el último día de vigencia de sus poderes especiales.
En febrero del 2007, el Estado de Venezuela compró la mayoría del paquete accionario de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv), operada por la firma estadounidense Verizon. Además, adquirió el control de la Empresa Electricidad de Caracas que estaba en manos de empresarios de Estados Unidos.
Asimismo, la petrolera estatal Pdvsa adquirió la compañía eléctrica Seneca, empresa accionaria mayoritaria que pertenecía a CMS Energy de Estados Unidos.
El 1 de mayo del 2007, el gobierno de Chávez empezó la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores reservas de crudo del mundo, donde operaban 13 empresas extranjeras.
En algunos casos, el Gobierno de Venezuela logró acuerdos amistosos para adquirir las acciones de las transnacionales, pero las estadounidenses ExxonMobil y ConocoPhilips interpusieron acciones en tribunales internacionales cuando no lograron negociar con Caracas.
“El socialismo no puede permitir monopolios”, expuso Chávez, a comienzos del 2007, cuando precisó que los esfuerzos del Estado de nacionalizar las empresas están dirigidos a satisfacer las necesidades del pueblo venezolano.
El columnista del diario mexicano Milenio, Luis Miguel González, aseguró que los economistas han afirmado que el plan del mandatario chavista sería imposible sin el caudal de recursos que obtiene del petróleo.
Venezuela exporta 2.7 millones de barriles de crudo diarios, lo cual le genera ingresos superiores a US$90 mil millones anuales, suficientes para borrar del mapa venezolano cualquier inversión extranjera no deseada.
La industria cementera también formó parte de las estatizaciones, cuando el 3 de abril recién pasado Chávez impuso plazos para negociar con las compañías extranjeras que tenían monopolizado la producción de cemento.
El 18 de agosto último, Caracas concretó acuerdos de compra —US$819 millones— de la compañía francesa Lafarge y la suiza Holcim, que poseían 50 por ciento de la producción nacional.
El resto del porcentaje pertenecía a la cementera mexicana Cemex, la cual se resistió en un comienzo, pero el 27 de agosto recién pasado aceptó la toma de control de todas sus plantas en Venezuela del Estado y dio su visto bueno para negociar un justo precio para sus activos hasta el 26 de septiembre próximo, informó Chávez.
“El cemento es un elemento estratégico para el desarrollo del país, para construir viviendas y bajar costos”, agregó el mandatario.
El 12 de mayo último, promulgó una ley para nacionalizar la Siderúrgica del Orinono Ternim-Sidor.
El Gobierno está “a punto de alcanzar” un acuerdo con el grupo español Santander para hacerse con el control del Banco de Venezuela, la filial del grupo ibérico, afirmó Chávez la semana recién pasada, y aseguró que esa adquisición permitirá “fortalecer el Estado socialista”.
Según Chávez, hay grupos de oposición internos y externos que intentan que Venezuela sea “gobernada desde fuera”. “Y no lo lograrán”, aseguró.
Con información de agencias y sitios de Internet
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio