Prensa Libre - Edición Electrónica

Guatemala, 29 de junio de 2008

Tipo de cambio

US$1.00 | Q7.54

Búsqueda

  

Archivo digital

Suplementos
Anuncio

Publicidad
Nacional

Rescate dura más de 18 horas 

Más Noticias


Honras Fúnebres

Último adiós en el Palacio Nacional de la Cultura 

Las dificultades para trasladar los cuerpos de los fallecidos, en Purulhá, Baja Verapaz, impedía al Gobierno programar las honras fúnebres que recibirían los funcionarios.

Sin embargo, al medio día ayer se había previsto que los cadáveres fueran llevados al Palacio Nacional de la Cultura, donde serían escoltados por la Guardia de Honor de la Policía Nacional Civil.

Ministros y viceministros participarían también en los actos.

La bandera de Guatemala instalada en la Plaza de la Constitución está a media asta, en señal de duelo, el cual fue decretado por el Gobierno por los sucesos.

Para hoy se tiene prevista una misa de cuerpo presente en la Catedral metropolitana.

Después, los familiares decidirán en qué momento se efectuará el sepelio.

Testimonios

Angustiante espera 

En las instalaciones de la Fuerza Aérea Guatemalteca, familiares del piloto y el copiloto fallecidos, Mario Ávila y Rony Mejía, vivieron horas de incertidumbre y angustia la mañana de ayer.

Al rededor de las 11.30 horas, un grupo de parientes de las víctimas descendió de dos helicópteros y aguardó en la sede militar, a la espera de noticias sobre el rescate de los cuerpos. Horas antes habían volado al lugar de la tragedia, pero se vieron obligados a regresar.

Algunos se quejaron de que nadie les había avisado sobre lo ocurrido. “Nos enteramos por las noticias”, expresó una de las afectadas, mientras era consolada por amistades que se encontraban en el lugar.

Gobierno

Accidente desafortunado 

“Todo parece indicar que fue un accidente”, planteó ayer el presidente Álvaro Colom como primera hipótesis en torno a la muerte trágica del ministro y viceministro de Gobernación, Vinicio Gómez y Édgar Hernández.

El helicóptero en que viajaban los dos funcionarios se estrelló, el 27 de junio recién pasado, en la aldea El Pacayal, Purulhá, Baja Verapaz. En la tragedia también murieron el piloto y el copiloto de la nave, Mario Ávila y Rony Mejía.

A su arribo a Guatemala en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, el mandatario ofreció una conferencia de prensa, en la cual expresó sus condolencias a los familiares de los fallecidos.

También agradeció al Gobierno mexicano por sus muestras de solidaridad. Explicó que, si bien todo apunta a que podría tratarse de un accidente aéreo a causa del mal clima que azotó la región ese día, en el lugar trabajan investigadores que efectúan peritajes para esclarecer el hecho.

“Hay equipos de México y de la Dirección de Aeronáutica Civil, para encontrar las verdaderas causas del accidente. Sabemos que había mal tiempo en el área, pero queremos saber qué fue lo que pasó”, agregó.

Cuando fue abordado por periodistas, el presidente se abstuvo de revelar los nombres de los sustitutos de Gómez y Hernández.

“Yo tomaré las decisiones y se anunciarán. Obviamente acabo de venir, y en su momento se va a presentar”, afirmó.

Por el momento, Ángel Rodríguez, viceministro administrativo, está a cargo del despacho ministerial.

Colom rechazó que dentro de la cartera de Gobernación existieran pugnas y divisionismo.

Negó también que Gómez impulsara cambios de personal en la cúpula de la Policía Nacional Civil y el ministerio.

“El trabajo era normal. Sé que ha habido declaraciones irresponsables de que había problemas internos, algo totalmente falso”, enfatizó.

Hizo un pausa y aprovechó el momento para expresar su indignación por ese tipo de comentarios. “Utilizan esta tragedia para tratar de hacerse publicidad con declaraciones totalmente irresponsables. Esto me parece un abuso y una falta de respeto”, añadió.

Después del encuentro con los periodistas el presidente visitó a los familiares de las víctimas. Lo acompañaron su esposa, Sandra Torres, y el vicepresidente Rafael Espada.

El mandatario expresó su decisión de apoyar en forma incondicional a las familias y respetar cada una de sus decisiones en torno a las honras fúnebres y el sepelio de los funcionarios.

Especiales
Rumbo al Polo Norte
Encuesta
Fotogalerias
Entretenimiento
Mapas de Guatemala
Publicidad

[Ver Galería]

Los cuerpos de socorro revisan el helicóptero destruido, en el cual viajaban los funcionarios.

Por Julio Lara, Carlos Grave y Claudia Méndez V.

En hombros, y tras haber recorrido una sinuosa vereda por más de 18 horas, un equipo de kaibiles del Ejército y de los cuerpos de socorro logró rescatar los cuerpos del ministro y viceministro de Gobernación, Vinicio Gómez y Édgar Hernández, respectivamente, y del piloto y copiloto, Mario Ávila y Rudy Mejía, fallecidos en un accidente aéreo en El Pacayal, Purulhá, Baja Verapaz.

La primera intención del equipo de rescate era llegar al lugar de la tragedia por vía área.

Sin embargo, por la densa nubosidad, que llegaba a casi un metro del suelo, y la persistente lluvia, los helicópteros que viajaron a Purulhá para trasladar los cadáveres de los funcionarios y sus acompañantes se vieron obligados a aterrizar en el campo de futbol de la finca La Divina Providencia, localizada en el ingreso de ese municipio.

Dicha propiedad se encuentra ubicada a cinco horas a pie del lugar del percance.

Desde allí, un equipo de reporteros y fotógrafos de Prensa Libre evidenció la difícil operación del rescate de los cadáveres, la cual comenzó la madrugada de ayer, cuando un contingente de la Policía Nacional Civil (PNC) viajó al lugar y, en medio de la oscuridad y lo accidentado del camino, llegó al caserío El Pacayal.

En algunas ocasiones, los campesinos que habitan la finca La Divina Providencia aceptan alquilar animales de carga, mulas en este caso, para facilitar el viaje. Sin embargo, ayer no accedieron a prestar los animales al equipo de rescate.

Vecinos, asustados

En el caserío donde ocurrió el percance habitan 24 familias que se dedican a la siembra de maíz como forma de subsistencia, hablan poqomchi’ y nunca habían sido objeto de atención pública.

Con curiosidad observaron la llegada de los policías, y levantaron una improvisada morgue, donde aparentemente miembros del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) les practicarían a los cuerpos la autopsia que manda la ley en estos casos, a solicitud del juez de Paz de Purulhá, German Caal.

Poco después acudieron los cuerpos de socorro y el equipo de kaibiles. El fiscal de Salamá, Enrique Sosa, fue el último en llegar, lo que le costó el puesto de trabajo.

El jefe del Ministerio Público, Juan Luis Florido, prescindió de sus servicios cuando se enteró de que no había acudido el día de la tragedia para preservar la escena del crimen.

Patrocinia Chon, quien habita uno de los 24 ranchos del caserío, narró que el pasado 27 de junio escuchó el estruendo que causó la aeronave donde viajaba el ministro Gómez y el resto de las víctimas. Pensó que el helicóptero “les caería encima”.

“Salimos, pero solo oímos una gran explosión. Cuando fuimos a ver el helicóptero, los cuatro hombres estaban muertos”, afirmó.

Eluteria Choc, otra vecina de la comunidad, dijo en idioma poqomchi’ que “la nave se estrelló en el cerro y se oyó como una bomba”.

Entierro en aldea

El juez Caal, quien consideró difícil el traslado de los cuerpos a la finca Las Delicias, había ordenado sepultarlos en el caserío, pero el equipo de socorristas se opuso y decidió trasladarlos en hombros, envueltos en plástico negro, hacia el campo de futbol.

El operativo se tornó más difícil cuando al peso de los cuerpos se sumaron las complicaciones climáticas. La lluvia arreció y convirtió el camino en un pantano donde resultaba peligroso transitar.

Las botas de los socorristas quedaban enterradas bajo una capa de hasta 20 centímetros de lodo, lo que ocasionó que más de alguno resbalara durante la misión.

También los dos ríos y el puente colgante que atravesaron cuando se dirigían a la aldea se convirtieron en peligrosos obstáculos durante el regreso. Aún así, los socorristas, a través de relevos, lograron salvaguardar los cadáveres y superaron las dificultades.

Pasado el mediodía, los campesinos de la finca Las Delicias decidieron apoyar las tareas de rescate, y prepararon mulas y caminaron hacia El Pacayal. Dos horas más tarde encontraron al grupo, que, en forma cuidadosa, colocó los cuerpos sobre el lomo de los animales.

De esa forma llegaron al campo de futbol después de las 13 horas. En el lugar, el equipo acomodó los cuatro cuerpos en los dos helicópteros y los trasladó hacia la capital.

El operativo duró más de 18 horas, según los rescatistas.

Trasladados a la capital

En la capital el resultado de la operación de rescate ocasionó zozobra a los familiares de las víctimas, principalmente del piloto y copiloto, quienes con angustia se enteraban de las últimas noticias a través de los medios de comunicación.

Representantes de los bomberos Voluntarios y Municipales dieron a conocer en la ciudad que los helicópteros habían alzado vuelo y se dirigían a las instalaciones de la Fuerza Aérea de Guatemala (FAG).

Cuarenta y cinco minutos más tarde, los reporteros nacionales e internacionales que esperaban en el sitio fueron alertados de que las naves aterrizarían en el hangar presidencial, ubicado a dos kilómetros del lugar.

Personal de seguridad impidió el paso a la Prensa, y solo se pudo observar cuando automóviles del Estado trasladaban los cuerpos hacia el Inacif.

Parte del equipo

Durante la mañana, el presidente Álvaro Colom, acompañado del vicepresidente Rafael Espada y varios ministros de Estado, ofreció sus condolencias a las familias de los funcionarios.

De manera privada también visitó a los familiares y compartió con ellos el pesar que le ocasiona la muerte del ministro y viceministro de Gobernación.

“Son compañeros que estuvieron con nosotros desde hace muchísimo tiempo, son parte de nuestro equipo”, expresó en conferencia de prensa, cuando llegó a Guatemala procedente de México, donde iba a participar en una cumbre presidencial.

El Palacio Nacional de la Cultura fue acondicionado para recibir los féretros de los dos funcionarios, a quienes les rindieron tributo la Guardia de Honor de la Policía Nacional Civil, ministros y trabajadores del Ministerio de Gobernación.

Hoy, el cardenal Rodolfo Quezada Toruño ofrecerá una misa de cuerpo de presente.

Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos

© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio