Guatemala, 10 de marzo de 2008
Desastres Los incendios forestales destruyen hasta 56 mil hectáreas de zona boscosa al año
mil hectáreas de bosque se perdieron en el 2007 a causa del fuego.
por ciento de los incendios forestales es causado a propósito.
por ciento del territorio nacional tiene cobertura vegetal.
millones de quetzales es el presupuesto para combatir incendios forestales.
Por lo regular, no se cuantifican los daños que causan los incendios forestales. El estudio Perfil ambiental de Guatemala 2006, de la Universidad Rafael Landívar, destaca que durante la cadena de incendios ocurrida en el 2003, las pérdidas fueron calculadas en Q500 millones.
Éstas corresponden a bienes maderables, no maderables —como plantas ornamentales— y bienes no tangibles —como la belleza escénica, necesaria para atraer el turismo—, agrega el estudio.
Marta Ayala, directora de la organización ambiental Calmecac, señala que en un incendio forestal no se evalúan los daños por pérdida de fuentes de agua y especies endémicas, como reptiles, anfibios y plantas medicinales.
Yuri Melini, director de Calas, explica que con cada incendio se pierde la oportunidad de obtener bonos de carbono, ya que el fuego libera contaminantes a la atmósfera y las áreas devastadas dejan de ser un pulmón para el país.
Por Alberto Ramírez Espada
Cada año, los incendios forestales destruyen entre 15 mil y 56 mil hectáreas de bosque en el país y la amenaza aumenta debido a presiones humanas y económicas.
Josué Morales, secretario ejecutivo del Sistema de Prevención y Control de Incendios Forestales (Sipecif), señala que cada año se registran entre 600 y 650 siniestros en los bosques, y la magnitud de la destrucción depende en muchos casos del clima.
En el 2007, con un ingreso tardío del invierno, se quemaron 56 mil hectáreas, pero en el 2006, cuando hubo lluvia abundante, la pérdida fue sólo de 15 mil hectáreas, explica Morales.
Para este año, las autoridades temen que la tasa de siniestros sea similar a la del año recién pasado, porque se espera un verano muy caluroso y seco.
“Si las lluvias llegan hasta finales de mayo, la labor de combatir el fuego será difícil, porque para ese mes el recurso humano ya estará agotado y cada incendio se volverá más peligroso”, asegura.
Eddy Sánchez, director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), comenta que una vez establecida la temporada seca calurosa, en la segunda quincena de marzo, el suelo será propicio para incendios forestales, pues este año hubo una ola de frentes fríos continua, mayor a la de otros años, y eso hace que el suelo pierda humedad y la maleza esté seca.
El jefe de Sipecif señala que también las causas han cambiado, pues hace algunos años las quemas agrícolas sin control eran la principal causa, pero ahora, el 55 por ciento de los incendios forestales es provocado, y las rozas constituyen sólo 12 por ciento.
Aunque los bomberos forestales de Sipecif no son investigadores, hacen peritaje del área con base en la observación; así lograr determinar las evidencias de si fue provocado o si se trata de una quema agrícola fuera de control.
Morales comenta que uno de los incendios reportados en las últimas semanas ocurrió en el área de concesiones forestales de La Colorada, en la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera Maya, en Petén.
Ese incendio fue provocado por pobladores que primero tumban el bosque y luego le prenden fuego para dar lugar a pastizales para la crianza de ganado.
Al respecto Yuri Melini, director del Centro de Acción Legal Ambiental y Social, se lamenta de que nunca se investiguen a fondo las causas de los incendios forestales.
“Esa debilidad fortalece a los ganaderos, madereros y finqueros, quienes aprovechan para extender sus usurpaciones”, asegura.
En los últimos 10 años, ninguna institución ha investigado ni mucho logrado llevar a juicio y condena a una sola persona, a pesar de estar tipificado el delito.
Gerardo Paiz, subsecretario ejecutivo del Consejo Nacional de Áreas Protegidas, también expresa su preocupación por el surgimiento de incendios forestales luego de una serie de usurpaciones ocurridas en áreas protegidas.
Por lo pronto, Sipecif cuenta con una fuerza de 300 bomberos forestales, pero Morales teme que debido a la inseguridad ciudadana, que ha obligado a desplazar policías y soldados a centros urbanos para protección civil, no cuenten con los refuerzos necesarios a la hora de una crisis por fuego.
Morales destaca que para este año, la estrategia consiste en instalar un centro de emergencia en cada departamento, dirigido por el gobernador.
Con esa modalidad se espera atender con más prontitud los siniestros y, además, mantiene abierto el número telefónico 1566.
Los entrevistados coinciden en que evitar más incendios forestales es una labor de toda la sociedad, y no sólo de una institución.
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