Guatemala, 12 de marzo de 2008
Por Óscar Figueroa
19:20 | 12/03/2008
Siete hombres señalados por una comunidad de Quiché de haber participado en la muerte del joven Camilo de la Cruz tuvieron que cargar descalzos el féretro de la víctima por ocho kilómetros hasta el cementerio.
Los siete individuos, entre ellos un menor de edad, fueron capturados por pobladores de la comunidad Tunajá II, en Zacualpa, Quiché, bajo sospecha de haber dado muerte el pasado sábado a De la Cruz, aparentemente por resistirse a integrar una pandilla.
Agustín Chingo de la Cruz, de 40 años; Virgilio Quixán, de 18; Gerardo Toj Portugués, de 18; Esteban Toj Portugués, 22; Elías Riz de la Cruz, de 21; José Gómez, de 18, y un menor edad, estuvieron retenidos durante más de 24 horas en la escuela local, bajo la mirada de una turba que debatía la manera de castigarlos por la muerte de De la Cruz.
Mientras tanto, los restos de la víctima eran velados por familiares y pobladores en ese mismo lugar.
Fue hoy cuando los líderes decidieron que los siete sindicados debían cargar descalzos la caja mortuoria desde la escuela hasta el cementerio, un trayecto de ocho kilómetros, amarrados de la cintura con lazos en parejas.
Bajo la vigilancia de autopatrullas de la Policía que acompañaban el cortejo y unos 500 pobladores que participaban de la inhumación, los sindicados debieron llevar en hombros el féretro.
Familiares de la víctima mostraban carteles para demandar que las autoridades ejercieran más control sobre los grupos delincuenciales, otros llevaban a cuestas la bicicleta de De la Cruz, que fue el primer indicio con que se acusó a los siete sujetos ya que ésta se encontró en la casa de una de uno de ellos.
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