Guatemala, 27 de marzo de 2008
Ambiente Muerte de peces preocupa a vecinos
Por carlos grave
Baja Verapaz
Salamá. Desde el fin de semana, la aparición de peces muertos en el río Salamá mantiene preocupados a los vecinos de esta ciudad y de la aldea Tempisque, San Miguel Chicaj, pues el agua podría estar contaminada y muchos pobladores la utilizan para aseo personal y consumo.
El sábado recién pasado varios niños se Salamá llegaron al afluente a pescar, pero se sorprendieron cuando observaron cómo una enorme mancha roja aparecía en el agua, por lo que decidieron volver a sus casas.
El domingo en la mañana el grupo de infantes regresó de nuevo al afluente y encontraron decenas de peces muertos en la ribera.
Los niños dieron voz de alarma. Sus padres y otros vecinos se dirigieron al sitio, y comprobaron lo que les habían contado sus hijos.
Los pobladores aseguraron que, aunque el río no es muy profundo, los peces casi nunca se ven; sin embargo, ese día muchos nadaban en la superficie y luego morían.
El mismo fenómeno fue observado por pobladores de la aldea Tempisque el lunes por la tarde.
Justiniana López, vecina del lugar, recordó que estaba lavando ropa en el río cuando vio que el agua se tornaba de un color rojo obscuro, pero no puso mayor atención.
Sin embargo, luego de varios minutos se percató de que peces muertos flotaban en el afluente, por lo que decidió alertar a las autoridades comunitarias.
Aseguró que del agua no emanaba ningún mal olor.
Gregorio Rodríguez, vecino, afirmó que esta situación los pone en alerta máxima, pues en ésta época solamente reciben agua domiciliar cada cinco días, y los pobladores utilizan el afluente para su consumo.
Técnicos del Área de Salud y Centro de Salud de Salamá, en conjunto con personal de la oficina departamental del Ministerio de Ambiente, llegaron al lugar para investigar el caso, y tomaron muestras de agua, aunque la mancha roja se había esfumado levemente.
Maryori Vásquez, coordinadora del Centro de Salud, pidió a la población que se abstenga de consumir el agua, hasta que no se conozcan los resultados de laboratorio.
La epidemióloga del Área de Salud, Angela Oliva, aseguró que hacen un recorrido por el río para ver si pueden detectar la mancha roja y hacer nuevos muestreos.
Agregó que están en alerta, pues tienen conocimiento de que varias personas recogieron los peces y se los llevaron para comérselos o venderlos.
“Pedimos que nadie coma pescado del río hasta que se sepa que fue lo que los mató”, sugirió Oliva.
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