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Guatemala, 28 de marzo de 2008

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Buena Vida

Lograr un vehículo reluciente no sólo puede resultar entretenido; además, hasta provocará que este “amigo” luzca coqueto y guiñe el ojo a quien lo observe

El consentido 

Los especialistas en lavado de autos, sin duda, le dejarán un carro muy limpio y brillante.

Pulido

Sólo debe hacerse una o dos veces al año para no desgastar la pintura. Al pulir, frotar con suavidad los dobleces o filos de la carrocería.

Lustrado

Hacerlo una vez cada tres meses. Así, la pintura obtendrá un brillo especial, como nueva.

Lavado de motor

Se recomienda que éste sea hecho sólo por especialistas, ya que el motor tiene muchas piezas delicadas.

Recomendaciones

Materiales de lavado

Aparte del agua, se necesitan de los siguientes artículos de limpieza:

• Esponja. Para aplicar el champú.

• Varias franelas. Sus suaves texturas no dañan el metal del carro. Sirven para pulir y lustrar.

• Champú especial para autos. Jamás usar detergentes, ya que con ellos la pintura resulta seriamente dañada.

• Trapos. Fijarse que no dejen mota. Sirven para el secado.

• Papel. Éste absorbe y ayuda a quitar las manchas de los vidrios. Evita la mota que dejan algunos trapos.

• Cepillo. Para limpiar los rines.

• Artículos varios como el lubrivinil para las llantas, pasta de pulir blanca (para rayones poco profundos) o roja (para rayones profundos) y cera para lustrar.

• Aspiradora para recoger el polvo del interior.

• Productos de limpieza de interiores, según sea la tapicería: de cuero o de tela.

¡No desperdiciar el agua!

Usar una manguera con pistola a presión para no dejar escapar el líquido vital, o bien, sólo prender el chorro cuando sea necesario.

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Por roberto villalobos

Lucir un automóvil impecable, con un brillo especial y reluciente, es un indicio de que se encuentra en óptimas condiciones.

El aspecto de un vehículo dice mucho de la persona que lo conduce: si es limpio, galante o que le gusta el orden. Una ventaja adicional e importante es que un carro nítido aumenta su potencial de precio de reventa.

Dicen que “tener carro es como tener un hijo”, y en cierta forma es así, porque requiere cuidados específicos tanto en el exterior como en el interior; así es que, sin descuidar los aspectos verdaderamente valiosos de la vida, hay que invertir en lo que ha costado tanto esfuerzo.

“¡Lávame...!”

Es común observar que algunas personas lucen en algún vidrio del carro, un letrero como “Estoy sucio” o “Lávame, por favor”, escrito con el dedo sobre los residuos de polvo, por algún amigo o familiar bromista; claro que no hace falta llegar a esta situación para limpiarlo a fondo.

Primer consejo: lavarlo solamente a la sombra o bien cuando el sol ya no sea directo; de lo contrario, con la combinación de agua, champú y otros aditivos complementarios, los rayos solares dañarían la pintura del auto con gran facilidad, explica Luis Echeverría, gerente general de Autosensaciones, empresa experta en la limpieza de vehículos. Para empezar hay que remover los excesos de suciedad con agua disparada desde una manguera que tenga una pistola de presión. Esto, además, ayuda a dosificar la cantidad de agua para que no sea excesivo su gasto.

La espuma

Después se debe enjabonar el automóvil. Aplicar con pequeños movimientos circulares con una esponja suave y solamente con un champú especial, no con detergente ni limpiadores de grasa. Echeverría sugiere usar un jabón especial con cera para que el flúor y cloro del agua no se impregnen, pues estos elementos manchan a la larga la lámina del carro. Se debe empezar de arriba hasta abajo.

Las llantas se deben limpiar por último.

Enjuague y secado

Antes de que el champú se seque hay que lavar los residuos del jabón. Hay que hacerlo también de arriba hacia abajo, según indica Vinicio de León, propietario de un car wash.

Por último, se debe secar por completo con varias toallas o gamuzas para que no queden los llamados “ojos de pescado” en la carrocería. Los vidrios se deben secar con papel, pero de preferencia que no sea de periódico, pues las tintas de éste pueden dejar ciertas manchas.

Toque especial

Para que las llantas luzcan limpias y como nuevas, se necesita aplicar un producto especial denominado genéricamente “lubrivinil”. Una de sus características es que si los cauchos se ensucian al salir a la calle, con sólo pasarles agua de nuevo volverán a quedar con un buen lustre.

Si los aros o “rines” tienen muy impregnada la suciedad —imposible para quitar incluso con un cepillo—, entonces se recomienda llevarlo a un centro de servicio, pues allí emplean ácidos especiales para remover impurezas complicadas.

Limpieza interior

Después de sacar las alfombras para lavarlas, hay que contar con una aspiradora para recoger partículas de cualquier tipo que se acumulan por todo el interior, hasta en los lugares más escondidos. Luego, se puede aplicar los productos según el tipo de tapicería (cuero o tela).

Se deben seguir las instrucciones del producto adquirido al pie de la letra para buenos resultados.

Muchos centros de lavado de autos ponen “silicón” en el tablero, pero, en opinión de Echeverría, esta práctica no es recomendable, pues el calor lo evapora y se queda impregnada una capa grasosa en los vidrios. Para tal caso, sugiere un lubrivinil especial.

Al terminar, un toque sutil que hace una gran diferencia: colocar un aromatizante, de los cuales hay una gran variedad: desde olor a montaña de pino, pasando por los frutales, hasta los que tienen imitaciones del olor a cuero y hasta a “carro nuevo”.

Se viene la magia...

Para tener un auto realmente atractivo, la limpieza debe complementarse con el pulido y el lustrado.

Existen dos tipos de pastas para pulir: una blanca (para rayones poco profundos) y una roja (más granulada y para rayones más profundos).

Su aplicación debe hacerse por partes: capó, techo, cada una de las portezuelas y parte trasera. Tener mucho cuidado con los filos (o secciones en las que se dobla la lámina), ya que ahí la pintura sufre mayor desgaste.

Inmediatamente después de aplicado, frotar circularmente con una franela hasta quitar todo el pulidor. Es muy importante que dicho producto no se seque, pues luego cuesta quitarlo; esa es la razón por la cual esta tarea se sugiere por secciones.

Asimismo, es recomendable pasar una franela totalmente limpia al final para quitar todos los residuos. Este procedimiento se debe hacer sólo una o dos veces al año para que la pintura no se desgaste.

Luego de ello, se procede al lustrado. Primero aplicar la cera con una franela (también por secciones). Con otro trapo suave y limpio, frotar con movimientos en círculos perfectos; al hacer esto, se verá que el vehículo resplandece y saca un brillo especial. El lustrado puede hacerse una vez cada tres meses.

Al final, se obtiene un automóvil como nuevo. Claro, todo el proceso de lavado básico, hasta el pulido y lustrado, puede llevarse hasta un día completo, pero si es “el consentido”, bien que se le puede apartar un tiempo apropiado e incluso involucrar a toda la familia.

Fuentes consultadas:

Autosensaciones Car wash,

teléfono 2360-3861;

Car Wash Representaciones de León, teléfono 2253-6278.

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