Guatemala, 17 de mayo de 2008

ALEPH¿Hispanos=delincuentes?Carolina Escobar Sarti

MACROSCOPIOCambien su agendaHumberto Preti

EL QUINTO PATIOLa caminataCarolina Vásquez Araya

COLABORACIÓNBeneficios de la culturaSébastien Perrot-Minnot

CON OJOS DE MUJERMedidas obligadasMarta Pilón

HACIA DENTROJaime Arimany RuizRío de Janeiro (II)
Hace dos semanas, hacía referencia a la situación en que se encontraba nuestro país hace 67 años, y mencionaba uno de los principales cambios negativos; hoy expongo parte de los cambios positivos.
Actualmente, las maderas finas son muy difíciles de adquirir, las selvas han disminuido por la tala descontrolada; ello lleva a una escasez de venados, tigres y monos, como de las otras especies del reino animal y del mundo vegetal, especialmente las boscosas.
En lo positivo destaca que, en la actualidad, más del 90 por ciento de los habitantes está calzado, el analfabetismo se ha reducido al 22 por ciento y se tiene planificado un índice de analfabetismo menor a l0 por ciento en el año 2015.
El régimen de gobierno es democrático y hay elecciones cada cuatro años, sin opción de por vida a la reelección presidencial.
La energía eléctrica llega a más del 85 por ciento de la población. En los últimos 60 años, los sistemas de comunicación han tenido avances insospechados en los países desarrollados; la televisión, los teléfonos celulares y toda la tecnología computarizada se han trasladado a nuestros países, y ha llegado a la población de una manera antes inimaginable; el telégrafo ha desaparecido y el fax tiene tendencia a desaparecer ante el escáner e Internet.
La llegada del hombre al espacio permite, por la vía satelital, visualizar desde nuestras casas, en nuestras computadoras, el estado del tiempo en todo el mundo, y en los países desarrollados desde el auto se puede ver lo que ocurre en el jardín de la casa.
Pero, todos estos adelantos requieren un elemento importante, sin el cual nada existiría, ya que todos los componentes de nuestra galaxia están integrados por éste, de una manera tal que incluso, si un cuerpo sólido lo careciera, dejaría de serlo, este elemento que no se podría crear ni destruir, sólo transformar, es la energía.
Nuestra civilización gira alrededor de las energías eléctrica y de combustión; sin ellas se regresaría a la época medieval. El uso de recursos naturales es insuficiente para la demanda, y se continúa enviando a la atmósfera CO2, proveniente de automóviles y de plantas térmicas de petróleo y carbón, combustibles acumulados en las entrañas del planeta durante cientos de miles de años.
Hay fuertes discusiones sobre las consecuencias del aumento del monóxido de carbono en la Tierra. Soy fiel creyente de que no hay efectos sin causa, estoy convencido de que hay períodos de calentamiento y de enfriamiento globales y, para llegar a ellos, normalmente transcurren miles de años, y que en esta oportunidad el hombre acelera el calentamiento del planeta.
Estoy convencido de que encontraremos solución, lo que nos debe preocupar es que lo hagamos antes de que sea demasiado tarde.
Mientras tanto, ¿qué podemos hacer? Evidentemente, usar toda la energía renovable que podamos; aún disponemos de ella en el área de Centroamérica y del Caribe; sin embargo, usamos combustibles fósiles para tener energía base que asegure la entrega de la electricidad requerida durante todo el año. Naciones desarrolladas han negado a nuestros países el derecho a que se instalen plantas de energía limpia: la nuclear. Esperamos que nuestras autoridades gestionen el respeto a nuestro derecho. México ya lo tiene.
jfarimany@hotmail.com
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