Guatemala, 10 de julio de 2009
Opine acerca de una investigación que encontró que presidente Álvaro Colom es uno de los mejor pagados de América, solo detrás del de EE. UU.
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Salvador Gándara fue viceministro de Gobernación del gobierno de Álvaro Arzú. En el 2007 fue reelecto alcalde de Villa Nueva; dejó el cargo en el 2008 para convertirse en secretario de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia de Álvaro Colom. Hace seis meses fue nombrado ministro de Gobernación.
Raúl Velásquez es el autor del plan de seguridad de la Unidad Nacional de la Esperanza.
El ministro Salvador Gándara no cumplió con las expectativas de seguridad durante su gestión en Gobernación.
El presidente Álvaro Colom afirmó ayer que no espera en el corto plazo más cambios en su gabinete, luego de la renuncia de Salvador Gándara. “El martes me planteó su deseo de regresar a la alcaldía de Villa Nueva; estuvimos hablando y, finalmente, anoche —miércoles— tomó la decisión, y renunció. Él es un gran amigo y es parte del equipo de trabajo”, manifestó Colom.
Respecto de la continuidad de la cúpula de la Policía que Gándara nombró, expuso: “Yo dejo a los ministros que armen su equipo, pero sugerí que no se hicieran muchos cambios, porque el programa de seguridad está con un montón de procesos, y esos no deben tener variaciones, así como la parte administrativa. Sobre el sucesor de Gándara, indicó que ya le presentó parte del plan de gestión.
Por conié reynoso
13:35 | 09/07/2009
La salida de Salvador Gándara del Ministerio de Gobernación desató críticas y dudas de varios sectores de la sociedad, que coincidieron en señalar que los cambios en esa cartera evidencian la incapacidad del Gobierno para dar respuesta a la demanda de seguridad.
Luego de varios rumores, ayer se confirmó la renuncia, y fue nombrado Raúl Velásquez, quien prestó juramento de inmediato, pese a que se anunció que Gándara seguiría en el cargo hasta el 15 de julio.
Representantes del Grupo pro Justicia manifestaron su preocupación porque al cambio de ministro se sumarán otros, lo que demuestra que esta administración no tiene planes ni personas capaces para atender la crisis de violencia que afronta la población.
Eleonora Muralles, de Familiares y Amigos contra la Delincuencia y el Secuestro, dijo: “Tantos cambios nunca son buenos para una institución, pues se debilita; lo que sucedió denota que no ha habido buena selección de funcionarios. Deberían tener un equipo que llene los perfiles”.
Helen Mack, de la Fundación Myrna Mack, señaló que mientras los políticos no vean que el problema de justicia e inseguridad es un flagelo de Estado, y no de partidos, continuará la inestabilidad en esa dependencia.
Agregó: “Los procesos de fortalecimiento de la Policía y la profesionalización no se pueden cumplir, porque se interrumpen cada vez que llega un nuevo funcionario”.
Mack comentó que uno de los errores de Gándara fue haber llevado toda una estructura a la PNC, la cual interrumpió la carrera policial, e incluso algunos de ellos eran investigados por anomalías durante su administración.
Los activistas coincidieron en que el Gobierno no escucha a la sociedad y no toma en cuenta la experiencia de las organizaciones.
Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo, expresó: “Es evidente que este gobierno carece de planes de seguridad. El hecho de que hoy —ayer— tengamos un cuarto ministro en 18 meses denota fragilidad enorme en ese ministerio, porque el que llegue cambiará director de la Policía”.
Añadió que una situación similar ocurrió durante la administración del Frente Republicano Guatemalteco.
“Durante ese gobierno hubo siete ministros de Gobernación y 11 directores de la Policía. En ese camino vamos, y quien paga las consecuencias de esa inestabilidad es la gente. Prueba de ello es que las cifras de muertes violentas aumentaron 28 por ciento este año”, manifestó.
Los dirigentes señalaron que el Ejecutivo no ha escuchado a la sociedad ni a la cooperación internacional, pues se ha impartido capacitación desde administraciones anteriores, pero los procesos han quedado a medias.
Stephen McFarland, embajador de Estados Unidos, aseguró que su Gobierno continuará trabajando con el nuevo equipo, y destacó que una de las tareas pendientes es incautar más drogas, capturar a los jefes de narcotraficantes y combatir el lavado de dinero.
Los activistas insistieron en que Gándara no llenó las expectativas que el mismo gobierno ofreció con su nombramiento. Incluso, se va sin dar un “golpe fuerte” a la criminalidad.
Los grupos sugieren a Raúl Velásquez, nuevo ministro, que retome la mesa de discusión con la sociedad civil, para seguir con la reestructuración de la Policía y otros procesos suspendidos.
Gándara renunció el miércoles recién pasado. Fuentes oficiales informaron que lo hizo por motivos personales, aunque trascendió que hubo desacuerdos con el presidente Álvaro Colom y su esposa, Sandra Torres, pero ambos lo negaron.
Torres afirmó ayer que no hubo malos entendidos con Gándara, y que aunque no ha platicado con él, tiene las puertas abiertas en Cohesión Social.
“Habría que preguntarle lo que tiene pensado hacer. Somos buenos amigos, hemos compartido programas. Es decisión de él y del presidente”, aseveró.
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