Reportaje Central

Luis de Lión: “Yo siempre tuve un cielo”
Como maestro, quería que todos los niños tuvieran una escuela digna y como escritor buscaba un nuevo lenguaje literario desde su identidad kaqchiquel. El 15 de mayo de 1984, a las 5 de la tarde, el escritor Luis de Lión fue secuestrado. Sus restos aún no han sido encontrados.

Por: Gustavo Adolfo Montenegro
Fotografía: Carlos Sebastián
Archivo: María Tula González

¡Aquel fue un día feliz!, dice María Tula González, viuda del escritor Luis de Lión, al recordar cuando se casaron en la iglesia de San Juan del Obispo, Antigua Guatemala, final (o principio) de la historia de un estudiante de magisterio que veía pasar a una niña de 14 años y les decía a sus amigos: “Con ella me voy a casar”. El le mandaba historietas de personajes ilustres y le escribía versos.

María Tula cuenta: “Fue triste cuando Luis se graduó, porque se fue a una escuela del parcelamiento La Blanca, en San Marcos. Para mi cumpleaños, me mandó un telegrama. Pero se lo entregaron a mi papá...”.

Días felices al pie del volcán: La boda fue sencilla, pero muy alegre. Los novios caminan hacia su casa por una calle de San Juan del Obispo.

Luis tuvo que pedir permiso a los padres de María para visitarla. “Ese día llevó mestizas (tortas de pan), canastos nuevos y flores, como una ofrenda a la familia”, recuerda María, sentada muy cerca de “La Puerta del Cielo”, una grieta en el muro (actualmente restaurado) del convento colonial.

“La puerta” inspiró a De Lión un cuento con ese título, en el que reconoce que ya no está pero él seguía viendo el cielo. En 1963 se casaron y en 1971 se trasladaron a la capital. “Siempre estaban enamorados”, refiere Mayarí, la hija mayor. “Éramos pobres. Vivíamos en una covacha en la zona 19, pero papá nos quiso mucho. Inventaba historias, nos hacía dibujos y nos regalaba libros”, comenta. “Llegaban a visitarlo escritores como Marco Antonio Flores, Mario Roberto Morales o Tasso Hadjidodou”.

Nunca hubo un adiós

Hacia 1979, De León era presidente del claustro de maestros de una escuela en Pamplona, zona 13. Había leído ya El Quijote, La Guerra y la Paz, Moby Dick, Rayuela, Cien Años de Soledad, Pedro Páramo, el Popol Vuh y otros. “De cada libro hacía un ensayo a mano”, cuenta Ixbalanqué, su hijo.
De Lión (apellido artístico) se propuso aprender kakchiquel, por ser la etnia a la que pertenecía; estudiar Sociología y desarrollar nuevas formas literarias.

“No puedo participar del llamado mestizaje precisamente porque lo hispano es la negación de mi lengua, de mi cultura”, anotó en un cuaderno. “El lenguaje cackchiquel (sic) sí podría prestarme recursos más íntimamente poéticos. La realidad guatemalteca actual no es grito, es dolor, profundo dolor”.

Y es que De Lión impulsaba mejoras en cada escuela donde laboró: creó periódicos escolares, organizaba a los maestros, fomentaba el arte, pero no perdía de vista la realidad histórica del país. Este es un ensayo mecanografiado de 1957: “Guatemala es un nido de partidos clasistas, sin ideología, a menos que sea sólo de nombre.

Partidos clasistas que han protegido únicamente a los adinerados y al hombre de maíz lo han convertido como cualquier cosa, en patrimonio de fincas, un esclavo de la tierra. Porque aunque alguien lo niegue, los patronos en la mayoría de fincas no poseen escuelas en sus latifundios y así, no sólo los hombres son explotados sino también los niños”.

“Los ideales por los cuales luchaba aún tienen vigencia y fue por eso que lo mataron”, señala Mayarí.

Luis de Lión fue miembro del Partido Guatemalteco del Trabajo y catedrático de Filosofía en la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos. Su esfuerzo de investigación y las conversaciones con otros profesores sirvieron para optar al puesto. En 1984 tenía unos 700 alumnos en varias secciones.

De arriba hacia abajo: María y Luis junto a su hija Mayarí; Luis de León con un grupo de alumnos, a mediados de la década de 1970; y la premiación de los Juegos Florales de Xela, 1972.

El último día que lo vieron

María Tula lo encontró al mediodía del 15 de mayo de 1984. Ella iba y él venía de trabajar. “Estaba contento porque le habían regalado una bolsita de leche. Me dijo que más tarde le preparara arroz en leche. Fue la última vez que lo miré”, cuenta, y contiene las lágrimas mientras mira a los cerros de San Juan. Luis trabajaba en aquellos días en una selección de poesías de sus alumnos. A las 4 de la tarde fue a traer una grabación de música clásica que le habían ofrecido.

Testigos señalaron que varios hombres lo interceptaron y lo subieron a un jeep sin placas en la 2a. avenida y 11 calle de la zona 1, el 15 de mayo a las 5 de la tarde. Lo demás fue buscarlo sin hallar.

En 1999 fue revelado un Diario Militar” que registraba a 183 personas capturadas por la Policía Judicial y el Ejército. La foto de la cédula de Luis estaba allí. Al final, tenía anotado el número 300, clave que equivalía a “ejecutado”.

La puerta del cielo existe...

“Se puede afirmar que El tiempo principia en Xibalbá es la primera gran obra de la Nueva Novela Guatemalteca. Se menciona que fue Los Compañeros, de Marco Antonio Flores (publicada en 1976), pero Xibalbá fue premiada en 1972 y antes de ese año, habían circulado borradores de la misma.

La confusión se debe a que no fue publicada sino hasta 1985” opina Ronald Flores, catedrático de Literatura. “Fue la respuesta indígena a la obra de Asturias. Funde la sensualidad, el erotismo y la desmitificación de la religión”, agrega Flores.

“Lamentablemente, la obra de Luis aún no tiene suficiente difusión, ni siquiera en las universidades, aunque es el primer escritor indígena que se asume como tal”, opina el escritor Francisco Morales Santos, amigo de De Lión desde la secundaria.

“Aunque sea un diente”

Si bien el Estado de Guatemala reconoció en marzo, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la responsabilidad por la desaparición de José Luis de León Díaz, la familia pidió (dentro de la compensación) que su obra forme parte del programa oficial de estudios y una declaración del Presidente de la República.

“Nos dijeron que podía estar el vicepresidente, pero creemos que debe ser el Presidente, pues nosotros perdimos a un padre y nuestra madre se unió a las miles de viudas, pero Guatemala también perdió a un gran artista” declara Mayarí de León. “También vamos seguir la búsqueda de sus restos, pues papá quería estar enterrado junto a su mamá, al pie del Volcán de Agua. Aunque sea un diente que encontremos, queremos cumplir su voluntad”.

¿De León o de Lión?

José Luis de León Díaz nació en San Juan del Obispo, el 19 de agosto de 1939.

• Se graduó de maestro en el instituto Antonio Larrazábal, en 1959. Promueve y escribe algunos periódicos estudiantiles. Trabaja en escuelas rurales de la costa sur.

• En 1963 se casa con María Tula González . En 1966 nace su hija Mayarí y en 1966, Luis Ixbalanqué.

José Luis de León Díaz nació en San Juan del Obispo, el 19 de agosto de 1939.

• Publicó Los Zopilotes (1966) y Su segunda muerte (1970). Con El tiempo principia en Xibalbá gana el segundo lugar de los Juegos Florales de Quetzaltenango de 1972 (el primer lugar fue declarado desierto). Firma jugando con el sonido de su apellido (De Lión o de Lyón) o con los seudónimos José del Día o Pedro Sicay.

• En 1977 enseña en la USAC. En 1981 va a un seminario para organizaciones sociales en Senegal, África.

• En 1984 es secuestrado por agentes de Inteligencia militar.

• 1985: Xibalbá es publicada.

El Diario Militar: 183 víctimas de la represión

En 1999, National Security Archives, de Estados Unidos, reveló la existencia de un Diario Militar con datos de personas capturadas y, en ocasiones, asesinadas, por el Ejército.

El escritor Luis de Lión apareció en el número 135. Su familia planteó una demanda contra el Estado de Guatemala ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En marzo de 2004, el Gobierno reconoció la responsabilidad del Estado en dicho crimen.

• “Nosotros sabíamos que había sido el Ejército, pero era una época de represión. Tuvimos que huir y escondernos también”, cuenta Mayarí de León, hija del malogrado escritor.

• “En los días siguientes a su desaparición, lo buscamos en hospitales y cárceles. Salíamos a las 5 de la mañana y regresábamos hasta las 11 sin ninguna pista”, narra María Tula González, esposa de Luis de Lión.

• Mayarí agrega: “Papá era diabético y por algún tiempo nos consolaba la idea de que al ser capturado habría sufrido un coma diabético. Pero al aparecer el Diario Militar, nos dimos cuenta que había estado preso y muy probablemente, había sido torturado... ¿Por qué?, si él era un artista, un buen padre, un hombre justo...”.

• La familia de Luis de Lión espera que, aunque no sea el 15 de mayo exactamente, el presidente Óscar Berger sea quien reconozca públicamente la responsabilidad del Estado en este crimen. Otro punto del acuerdo es la difusión de la obra del autor, que ya es objeto de estudio en algunos círculos académicos.

El primer libro de Luis de Lión (1966)

“A la Guatemala campesina”

Anota el autor en la dedicatoria. En el prólogo, el escritor Francisco Morales escribió, casi como premonición: “Pensar que el mañana tal vez no se realice es una pesadilla. Y entonces queda el surco de la imprenta”.

Los Zopilotes (fragmento)

—¿Tenés hijos?

—No, siñor. Pero ya agorite va nacer une, siñor.

—¿Y qué andás haciendo aquí a estas horas?

—Vengue al pueble a traer a la siñor Chinte, la comagrone.

—Mmm... esas son babosadas. Vos con seguridá sos guerrillero comunista. A mí no me engañás.

—Y dirigiéndose a su compañero: —Condúzcalo. Y si opone, culatéyelo. Y si trata de huir, ya sabe.

—Caminá adelante —le ordenaron.

Obedeció contra su voluntad. El gusanito de una angustia distinta carcomía su mente. Empezó dando pasos lentos. El que lo conducía murmuró palabras soeces y le dio un culatazo. Dejaron la aldehuela y tomaron otro camino, una carretera. A lo lejos brillaban las luces de la ciudad...

En esta calle vivió. La foto data de la década de 1960.

¿Media hora o una hora? Con lo que llevaba de marcha ya hubiera vuelto acompañado de la comadrona y atendido a su mujer parturienta. El cielo se nublaba. Un soplo helado sacudió su cuerpo. Que no fuera a llover porque entonces sería peor para la Chepa. ¿Quién por lo menos la sacaría del rancho viejo que amenazaba caerse para pasarla al nuevo, aún no terminado, pero seguro?... Que no fuera a llover... Que no fuera a llover, pero de pronto una recia tormenta con fuertes vientos y agresivos rayos azotó la tierra y en pocos minutos ahuyentó la escasa claridad. Instintivamente se tiró al suelo y se ocultó detrás de una gran piedra.

—¡Indio cabrón, dónde estás! ¡Contestá o disparo!

Sintió miedo, pero el gusanito de una angustia distinta seguía carcomiendo su mente. Se deslizó a gatas rápidamente y cuando creyó estar a regular distancia echó a correr.

—Ajá, ya te vi. ¡Alto o disparo! (...).

A los pocos días una espiral de zopilotes, caracol de luto, descendía del cielo, penetraba entre el monte y se posaba sobre un aplastado rancho, para iniciar el festín de la carne podrida de una mujer joven y un niño, unidos por el cordón umbilical.

El tiempo principia en Xibalbá

Primero fue el viento...

Llegó como jugando, brincando por todas partes, sacudiéndoles los pantalones tierrosos a los hombres cansados, aburridos, asueñados, rascándoles la panza a los patojos; metiéndose debajo de las naguas de las mujeres, lamiéndole las canillas chorriadas, estacudas.

-Ve qué aire más baboso -dijo una. Bastó conque le dijeran eso y como quien se enoja por puras simplezas, abrió la trompa y... Ya no se oyó nada. Ni el mismo viento. Como si el ruido fuera el silencio. Los hombres que chupaban sus cigarros en las esquinas fueron separados, de un solo golpe y corrieron, empujados, detrás de sus sombreros -barriletes blancos que se perdían en el tizne de la noche- mujer antigua que de tan vieja y tan ciega no halló donde esconderse y se quedó patasarriba entre las calles de pueblo; los chirises que todavía jugaban en los patios se fueron rodando en las pendientes de los sitios, seguidos de las nanas que, más volando que corriendo, se lanzaron en sus alcanzas hasta agarrarlos de una pierna, de un brazo y regresarlos, con todas sus fuerzas a las casas. El viento abría y cerraba las puertas, eran por gusto las trancas, las llaves, los candados; el viento romía los cercos, despedazaba los techos de paja, se llevaba las hojas de lámina, quebraba las tejas, se metía debajo de las camas, llenaba de tierra todo, se revolcaba entre las ollas, las quebraba, mataba a las gallinas, rasgaba la ropa de la gente, mordía la carne y sobaba su lengua áspira y roma hasta más allá del corazón, en el mero fondo de la vida. Acurrucada, amontonada, la gente grande escondía a los patojos, mientras afuera, rechinando, pujando, llorando, algunos mejor se dejaban caer al suelo para no ser abatidos, los árboles buscaban a los pájaros, y, locos, las alas quebradas, empedidos de huir con dirección a las estrellas, moribundos, algunos ya ni siquiera mediovivos, los pájaros buscaban a los árboles. Pero no duró mucho. Tardó el tiempo en que vos le das la vuelta a tu cocina, pero despacio, despacio, como si tuviera reumatís... Tardó eso y se fue.

Poemas de amor, dolor y violencia social
La poesía de Luis de Lión

Fue el primer poeta indígena de Guatemala que se identificó como tal, aunque escribió en castellano. Fue victima de la violencia politica, en una época de represión contra intelectuales y activistas sociales.

“La Puerta del Cielo” es ya un lugar mítico de San Juan del Obispo.

La pareja

Nuestro amor es altamente subversivo
porque ni yo soy más que ti
ni para ti tú eres menos...
y aún en los momentos de la más profunda intimidad
cuando sentimos que el tiempo se detiene:
yo no soy tu opresor
tú no eres mi oprimida.

Nuestro amor es tan subversivo
que cualquiera de estos días
podrían enterrarnos
como la pareja xx.

El papel de la belleza

Porque
cada clavel es una chispa
esta manifestación es un incendio
porque
el fuego se alimenta
con las cláusulas de un libro
con el viento de una huelga
o
con la llama de una flor.

Epitafio

¿Por qué se empeña la muerte
en matar, vanamente, a la vida,
si la más humilde semilla
rompe la piedra más fuerte?


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