Tecnología

Adiós a la caja registradora

Probablemente las próximas generaciones ya no escucharán el característico sonido "¡ka-ching!" de las cajas registradoras, puesto que los dispositivos móviles, que tiene aplicaciones para funcionar como terminales de pago, comenzaron a sustituirlas en los comercios de venta directa.

Algunas empresas de países desarrollados han decidido comenzar la transición de la antigua máquina hacia la tecnología actual.

En Guatemala todavía no funciona, además de los POS —terminales electrónicas para hacer pagos con tarjetas de crédito—, otro sistema para hacer compras sin necesidad de pasar por una caja registradora, pero compañías como Homeland y ezMovil intentan incursionar en este mercado al buscar una certificación para efectuar transacciones monetarias con dispositivos inteligentes.

De acuerdo con Juan Carlos Rodríguez, gerente de Homeland, el próximo 20 de junio lanzarán la herramienta Tigo POS, que permitirá a las compañías conectarse a su inventario, cobrar servicios o vender al detalle y vincular los cobros con facturas electrónicas a través del celular.

Algo similar al sistema de Tigo POS es lo que el desarrollador guatemalteco Juan Gómez hizo con la aplicación ezPay, la cual se emplea en un banco de República Dominicana para que pequeñas y medianas empresas faciliten el proceso de pagos y cobros. “No solo es una forma más amigable de cobrarle al cliente, sino que se garantiza una mayor seguridad porque se evita el uso de dinero en efectivo, lo cual es muy codiciado por delincuentes en países como los nuestros”, comenta Gómez.

CASOS RECIENTES

La tienda de ropa Barneys New York comenzará este año a usar iPads y iPod Touch para registrar sus ventas en siete de sus tiendas. Urban Outfitters, una cadena de ropa para jóvenes, solicitó su última caja registradora a finales del 2012 y planea usar solo artefactos móviles pronto.

Walmart, la cadena de tiendas más grande del mundo, comenzó con las pruebas de una máquina que permite a los clientes escanear la mercancía por su propia cuenta. “La caja registradora tradicional se está volviendo obsoleta”, opina Danielle Vitale, jefa financiera de Barneys New York.

De acuerdo con expertos, a las tiendas les agrada tener nuevas tecnologías porque ocupan menos espacio y permiten que los empleados ayuden a los clientes, en vez de tener que estar parados al lado de una máquina todo el día. Además son menos costosas. Por ejemplo, el iPad de Apple con mecanismo para usar tarjetas de crédito cuesta US$1 mil 500, comparado con US$4 mil para una caja registradora.

Pagos con el móvil

El desarrollador Juan Gómez, de la empresa nacional ezMovil, dice que utilizar un smartphone de bajo costo para cobrar con tarjetas de crédito beneficia a las empresas pequeñas, ya que no necesitan invertir en un sistema de gama alta. “Un celular inteligente, un lector de tarjetas de crédito —cuesta US$1—, el software necesario y el respaldo  de una institución financiera es lo que se necesita para revolucionar el mercado actual”, afirma.

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