Después de que la referida entidad dejó de utilizarla, la comuna ya no le dio mantenimiento y las instalaciones quedaron abandonadas, por lo que se convirtió en criadero de zancudos y foco de contaminación, ya que del agua estancada emana mal olor.
El poblador Sergio Morales dijo que en varias administraciones municipales la piscina fue autosostenible, ya que servía de sana distracción y para que jóvenes practicaran. “Se mantenía abarrotada por vecinos durante los fines de semana; sin embargo, el actual Concejo dejó de darle uso y ahora es un riesgo para la salud”, resaltó.
“La alberca era el único lugar público cercano en donde uno podía compartir con la familia. Ahora solo nos queda recordar cómo era antes, porque está llena de agua sucia y basura, donde proliferan plagas”, lamentó Morales.
Isaí Velásquez, otro residente, recordó que el ayuntamiento anunció la remodelación del estadio municipal y que eliminaría la piscina. “Es lamentable que no se utilice para el apoyo de jóvenes y niños. La comuna debería por lo menos, periódicamente, cambiar el agua para no dañar el estanque y mantenerla tapada para prevenir enfermedades”, comentó Velásquez.
Nora Cojulum, directora del Área de Salud de Retalhuleu, aseguró que no han recibido denuncias sobre esta situación, por lo que ignora los detalles. “No hemos recibido notificaciones, pero por estar en un centro deportivo se le tiene que dar mantenimiento constante”, afirmó.
Cojulum aclaró que por ser establecimiento municipal no pueden ingresar a inspeccionar el área, para no tener problemas legales, pero coordinarán acciones al respecto.
El alcalde, Luis Galindo, informó que se tenía planificado remodelar el estadio, pero le recortaron el presupuesto a la comuna y ello impidió que se implementara el proyecto, el cual sigue en pie.
“Seguimos gestionando fondos. Por lo pronto, vamos a limpiar el área de la piscina y ver de qué manera se evita que se llene de agua a causa de las lluvias, mientras encontramos una solución”, explicó el funcionario.