“Se dice que se tienen abastecidos los centros asistenciales, pero es falso; todo anda por la calle de la amargura. Exigimos al Gobierno y al ministro de Salud que solucionen cuanto antes esta situación, para que la gente no tenga que ir a comprar lo que el Estado está obligado a dar. Sabemos que los familiares de los internos tienen que comprarles la medicina y los insumos para tratamientos”, resaltó Alay.
El caso de María Martínez, quien el sábado último llevó al hospital a su hijo José, dejó en evidencia la falta de fármacos. “Yo vine a que me vieran a mi niño, porque tiene tres días con diarrea. Las enfermeras y el médico me lo atendieron bien, pero solo me dieron unas recetas y no le dieron nada para tomar”, resaltó angustiada.
Al salir del hospital se puso a pedir limosna para comprar la medicina, pero solo reunió para una golosina.
Otros pacientes manifestaron que el centro hospitalario no cuenta con sellos de heparina —cierres para cánulas intravenosas—, los cuales deben comprar en farmacias, ni ropa de cama para los internos, ni hilo para suturas.