De acuerdo con el Ministerio Público, López Santiago llevó al niño al Hospital Nacional de Jalapa, ya que presentaba trauma craneoencefálico.
El padrastro dijo en esa oportunidad que el menor se había caído de un resbaladero, versión que no creyeron los médicos, ya que al atender al pequeño se percataron de que había señales de maltrato físico.
Ante el estado agónico de Hernández Nájera, este fue trasladado al Hospital General San Juan de Dios en la capital, donde murió por la gravedad de las lesiones.
Clara Hernández fue capturada en el mismo nosocomio, donde intentó huir de las autoridades.