La viuda de Gelman, Mara Lamadrid, su nieta Macarena, otros familiares y una veintena de amigos estuvieron en el acto en “la tierra de Sor Juana Inés de la Cruz, donde Juan Gelman quiso fueran esparcidas sus cenizas”, detalla el poeta.
Explica que el día fue soleado y que “Mara decidió echar las cenizas desde un puente, de manera que éstas cayeron sobre un pequeño riachuelo” que circunda el centro cultural dedicado a Sor Juana Inés y sus jardines.
En el acto privado, al que asistieron familiares y amigos cercanos del poeta, lució el sol, hubo música y se leyeron algunos poemas de Gelman.
En una comida posterior, los asistentes “escuchamos a Mara hablar de Juan desde su humanidad de mujer que ha perdido a su amante, un poco celosa, pienso yo, de los amores que Juan estará teniendo ahora con la muerte, con la Llorona”, agrega Vázquez Marín.
Gelman, nacido en Buenos Aires en 1930, murió el martes pasado en su casa de Ciudad de México, donde vivió desde la dictadura en Argentina, tras una larga enfermedad que no le impidió trabajar hasta sus últimas horas de vida.
Obtuvo numerosos galardones como el premio Cervantes (2007) , el Juan Rulfo (2000) , el Pablo Neruda (2005) y el Reina Sofía (2005).