Por su alto contenido de vitamina C, el consumo regular de esta fruta previene enfermedades respiratorias, como resfriados, ronqueras, amigdalitis, pulmonías, bronquitis y congestiones nasales. También aporta nutrientes que tonifican los vasos capilares. Muchas personas utilizan el limón como un bactericida, por lo que se recomienda limpiar heridas con su jugo, a fin de eliminar microbios y bacterias.
El limón es rico en magnesio, calcio, fósforo y potasio, minerales que regulan la presión arterial. Además, cien gramos de su jugo aporta solo 40 calorías, por lo que es ideal para preparar jugos y ensaladas saludables.
No se recomienda su ingestión en personas que padecen anemia, inflamación en las encías, grietas en la lengua, acidez estomacal o estreñimiento crónico.