Marcelina Arias, quien se presentó al lugar, dijo que su hijo, quien había ingerido licor, llegó por la tarde a su casa este sábado en la aldea Santa Rosa las Flores, para pedirle perdón si en algún momento de su vida la había ofendido.
Cuando salió a la calle se escuchó el rechinar de llantas y un gran golpe, pero jamás me imaginé que a mi hijo lo había atropellado un vehículo, reiteró doña Marcelina.
Agregó que hace dos años se había unido con una mujer, pero afortunadamente no tenía ningún hijo. Era una único varón de cuatro en medio de cuatro mujeres, reiteró.
Ojalá las autoridades capturen al responsable y le deduzcan responsabilidades, porque los pilotos corren a excesiva velocidad por esta carretera, concluyó doña Marcelina.