Según un informe de las autoridades, unas 260 familias han sido afectadas y se cree que el problema es causado por la mencionada falla geológica.
Olivio Mateo Méndez, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode), relató que la tierra se abrió a lo largo de unos tres kilómetros y causó varios hundimientos y grietas en viviendas, cuyos habitantes fueron evacuados porque las construcciones podrían derrumbarse en cualquier momento.
Montañas
Mateo agregó que las grietas también han partido las montañas y temen que pueda haber un desastre de gran magnitud y deje soterradas a las comunidades.
“Nos preocupa, porque el fenómeno avanza y ya son 20 aldeas las que están incomunicadas con el área urbana del municipio”, detalló.
Alfonso Méndez García, uno de los afectados, dijo que a pesar del peligro usan la vivienda para preparar alimentos, ya que no tienen otro lugar adonde ir.
El alcalde, Julio Ambrosio, dijo que el problema en esa aldea es grave y difícil de afrontar.
Ambrosio espera que el Gobierno los apoye con un proyecto de vivienda para trasladar a las familias que están en riesgo.
Rudy Cardona, gobernador departamental, expuso que las casas destruidas serán incluidas en el paquete de reconstrucción departamental que se planteará en el Ejecutivo, para que se incluyan en el plan nacional de reconstrucción.