Yeferson Porras, quien vive en Los Ángeles, California, y es originario de Cuyotenango, Suchitepéquez, relató que viajó por tierra con varios amigos, porque saben que el paso por México es peligroso.
Agregó que algunos traen cosas de valor, por lo que temen ser despojados de sus pertenencias.
El migrante Amado Pérez señaló que miembros de la Policía Federal de Caminos les exigen entre US$100 a US$600 si los sorprenden en el camino, ya que para registrarlos y detenerlos utilizan cualquier pretexto. “Por cosas sin importancia que le encuentren a uno, no te dejan ir hasta que les des dinero, y para ello, te amenazan con llevarte a la cárcel”, relató.
En cuanto a los asaltos, Pérez dijo que son más comunes al pasar por Tamaulipas, especialmente en Valle Hermoso, San Fernando, Soto, La Marina, Estación Manuel Hidalgo, Tampico y Tampico El Alto.
Rápido pero peligroso
Pérez indicó que los centromericanos optan por tomar ese paso —por Tamaulipas— porque permite atravesar México en menos tiempo. “No importa el lugar donde residan en Estados Unidos, se inclinan a salir por el paso fronterizo en Texas, y al regreso entran por Valle Hermoso, Matamoros”, detalló.
José Barrios, quien reside en Los Ángeles, dijo que la mayoría de centroamericanos viaja por Tamaulipas, porque solo se hacen tres días de camino.
Guatemaltecos consultados indicaron que no fueron víctimas de robos, pero se enteraron de que a otros sí les sucedió.
en grupo
Hugo Rodas, quien reside en Avenue Boulevard, Los Ángeles, expresó que el viaje a Guatemala lo tenía programado semanas antes, pero amigos y vecinos le recomendaron no hacerlo, debido a la delincuencia en México. “Me aconsejaron esperar a otros para hacerlo en grupo”, dijo.
Pablo de León mencionó que temen el paso por Tamaulipas a causa de los grupos armados de narcotraficantes.
El connacional Ulises López refirió que con sus amigos salió de EE. UU. por el paso fronterizo de Brownsville, Texas, y programaron no pasar de noche por Tamaulipas, para reducir los riesgos de ser secuestrados o que les robaran los electrodomésticos y otros regalos que traen a sus familias.
“Algunos que venían solos se nos unieron en una caravana, por lo que se puede decir que el viajar en grupo reduce el riesgo de ser víctimas de la violencia en México”, afirmó.