Las investigaciones responsabilizan a esas seis personas del transporte de los 72 migrantes a México, con quienes mantenían llamadas en un gesto de confianza y de garantía de que había preocupación por su viaje a Estados Unidos.
El Salvador ha reclamado la captura de los otros cuatro sujetos para juzgarlos en su país, para lo cual solicitó la colaboración de la Policía Internacional (Interpol).
De los 72 migrantes ejecutados, once han sido identificados como guatemaltecos, repatriados y sepultados en Guatemala, pero se espera confirmación de otros seis casos.
A Escobar y Alegría se les atribuyen los delitos de tráfico ilegal de personas que les podría costar 10 años de cárcel en El Salvador, pero no pueden ser juzgados por la matanza porque ésta ocurrió en México.
Se sabe que al menos a los 14 salvadoreños que viajaron en ese grupo les cobraron US$6 mil.