Economía

Navidad en Venezuela

Con una inflación de casi 30 por ciento en los dos años últimos y una economía en recesión —decreció 3 por ciento el año pasado— y enorme delincuencia común, la Navidad en Venezuela se torna sangrienta.

Mientras el mundo Occidental está distraído por Navidad, se roban un país: Venezuela. El dictador de ese país —Hugo Chávez—, ante la realidad de que la voluntad popular está en su contra —la mayoría votó por la oposición en las pasadas elecciones parlamentarias— busca aferrarse al poder como sea. Para ello, obtuvo de la asamblea saliente poderes para gobernar por decreto y emitir leyes para controlar a los medios de comunicación y el Internet. Emitió una ley que elimina la autonomía universitaria, rebaja a los profesores a “trabajadores de educación” e impone clases obligatorias de socialismo y marxismo. Mientras golpean a los estudiantes venezolanos que manifestaban en contra de perder la autonomía universitaria y de la libertad, en el resto de países occidentales nos deseamos Feliz Navidad.

¿Dónde está la OEA ante el golpe de Estado —gobierno por decreto— en Venezuela? ¿Y las universidades públicas de América Latina, tan celosas de su autonomía, acaso dirán algo en contra del robo de la autonomía de las universidades en Venezuela?

Venezuela cuenta con enormes reservas de petróleo y es más del 90% de sus exportaciones, el 50% del ingreso del presupuesto nacional y más del 30% del producto interno bruto de ese país. Mientras existieron los altos precios del petróleo, el mal manejo de las políticas económicas del país, por parte del Gobierno, no era tan evidentes y regalaban dinero a manos llenas en el extranjero, mientras más del 40% de los venezolanos seguían bajo la línea de la pobreza.

A partir del 2008, cuando inició la crisis económica mundial, la economía venezolana se fue a pique y la inflación ha estado alrededor del 30% anual en los últimos años. Para seguir gastando a manos llenas con motivos electoreros, con menos ingresos —derivado de la baja en los precios del petróleo—, Chávez comenzó a “nacionalizar” y expropiar propiedades, lo que redujo aún más la producción de alimentos en Venezuela y la economía del país en general, por lo que la pérdida de apoyo popular al gobierno fue más rápido y evidente. Resultado: pierden las elecciones en número de votos en las últimas asambleas legislativas. Ahora, mientras el resto del mundo occidental decimos “Feliz Navidad”, Venezuela se convierte en una tiranía. Tristes navidades en Venezuela y para la libertad en el mundo.

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