DE MIS NOTASBanguat
Me uno al coro de la crítica antes que se cometa un error gravísimo. Me refiero a la sustitución de la actual presidenta del Banco de Guatemala, María Antonieta de Bonilla, por Édgar Barquín.
En dos platos: el día y la noche en términos de comparar hojas de vida y prestigio nacional e internacional.
No menosprecio al señor Édgar Barquín. Lo comparo. Y ni por asomo podría ser mejor rector del Banguat que la actual regente. Un puesto que demanda una experiencia profesional continuada y de amplio espectro en ese ámbito tan complejo como lo es el manejo las condiciones monetarias, cambiarias y crediticias de nuestra economía.
Basta ver el currículum de María Antonieta: ministra de Finanzas Públicas y presidenta del Directorio de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), gerente general del Banco del Quetzal, y previamente fue representante de Centroamérica ante el Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI).
A nivel internacional, ha sido directora ejecutiva por Centroamérica y Belice en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, D.C. En 1993 ejerció la presidencia del Foro de Ministros Alternos del Grupo de los 24 para Asuntos Monetarios y Financieros Internacionales; y, de 1997 a 1999, fue presidenta del Comité de Programación del Directorio del BID.
Conoce el Banco de Guatemala como si fuera su casa. Durante dieciocho años trabajó en el Banguat, habiéndose iniciado en la sección de Emisión y Tesorería como contadora y clasificadora de billetes, y donde llegó a ocupar la posición de directora de Estudios Económicos, gerente del Área Económica y coordinadora del Consejo Técnico y vicepresidenta del Banco de Guatemala y de la Junta Monetaria.
La revista británica The Banker, en una evaluación del desempeño cumplido en 2006 por los ministros de Finanzas o de Hacienda de América Latina, consideró su gestión como la más destacada en el ámbito regional.
Y recientemente, la revista Latin Trade dio a conocer a los ganadores de los premios Bravo de Negocios, con los que la revista honra cada año a los líderes gubernamentales y empresariales que se han distinguido por sus contribuciones al progreso en Latinoamérica. Entre los galardonados se encuentra María Antonieta de Bonilla, quien fue elegida en la categoría de ?Líder innovadora del año?.
Como escribí hace poco, las perspectivas económicas para el 2008 no son para nada halagadoras. Todo parece haberse confabulado en contra: los precios del petróleo, la secuela de la burbuja del mercado inmobiliario estadounidense; los altos precios de los commodities (maíz, sorgo, trigo) y las presiones inflacionarias no presagian sino un horizonte de vacas flacas sumamente complejo.
En el overview de los indicadores económicos y financieros del pasado 12 de diciembre, leemos en la revista The Economist que ?en una acción sin precedentes, cinco bancos centrales: Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, la zona euro y Suiza ofrecieron fondos de corto plazo estimados en cien millardos a los mercados para tratar de bajar las tasas de interés interbancaria y evitar una posible reducción de créditos?.
Y si hasta el Banco UBS de Suiza registró el peor año en su historia, se reitera la importancia de tener en el Banguat a una persona con experiencia, liderazgo y buena reputación ante los organismos internacionales, para enfrentar esos escenarios.
Se espera que la decisión del presidente electo, Álvaro Colom, sea la meditada respuesta del estadista, que sabe evaluar las capacidades y los méritos de los nombramientos críticamente estratégicos para su gobierno.
Al margen de los compromisos políticos y malabarismos usualmente practicados de los presidentes electos al lanzar al aire sus intenciones con el objetivo de dejar que la opinión pública avale o rechace sus propuestas, puede sentirse satisfecho de haber cumplido con su ?intención? de nombrar a su correligionario.
Fait accompli…