OPINION DE LOS LECTORESRiesgos: Juegos explosivos

Los juegos pirotécnicos debieran utilizarse sólo el 24 y el 31 de diciembre, por lo que es impostergable su regulación. Un segmento minoritario de la población es la que quema dichos explosivos, y si le restamos a los niños de 1 a 7 años, deduciremos que quienes revientan cohetes están comprendidos entre los 7 y 14 años de edad, y a esta minoría se le pueden restar a muchas niñas y niños que se dedican a pasatiempos edificantes, y son los que debemos proteger. El Estado es responsable de convertir a los niños en víctimas y victimarios, en filoexplosivos o explosivómanos, abusadores de la pirotecnia.

Permitir que algunos niños exploten ?juegos pirotécnicos? es promover la continuación de la cultura de la violencia. Como un recuerdo de su yerta infancia, todavía hay algunos que le llaman ?cuete? a las pistolas. Debe regularse el festejo con explosivos, y quienes pidan permiso para celebrar de esa manera serán responsables ante la ley si con ello perjudican a terceros, con las varas o proyectiles que caen después de que son lanzadas las bombas. Los diputados se han negado a prohibir los canchinflines, tal como lo han solicitado los bomberos, por lo que con esa negativa, por omisión, convierte al Estado en generador de discapacitados, víctimas de la pólvora, víctimas de la violencia, quemados, etc.

Édgar A. Marroquín M., T-21 45, 419

Visas: No soluciona el problema

¿Qué pretende la política exterior de EE.UU. al retirar las visas a guatemaltecos corruptos? No creo que esta decisión tenga un efecto o impacto en contra de la creciente corrupción en general y en el Ejército, en particular. La tendría, si la decisión fuera retroactiva, se cancelara visa y residencia, y se pusiera a disposición de los tribunales a tantos asesinos y ladrones que huyeron a Miami en el pasado.

La intervención norteamericana en Guatemala ?contra Árbenz, específicamente?, el apoyo y mantenimiento a la dictadura militar hasta 1986, bajo el régimen de democracia restringida y de seguridad nacional, así como de la contrainsurgencia y guerra de baja intensidad; y todavía después en algunos gobiernos electos, generó muchos corruptos, pero como estaban al servicio gringo, jamás a éstos les importó que un buen porcentaje de los préstamos otorgados fueran a parar a cuentas particulares.

La diputada Nineth Montenegro ha dicho que esto beneficia al sistema de justicia. ¿Cuál de ellos? Beneficio sería si Estados Unidos deja de tener injerencia en nuestros asuntos, dejan de financiar al Ejército y apoyan la disolución de esta institución o su transformación radical en un cuerpo policial para la seguridad interna.

Marco Antonio Castillo Castro, macoa2001@aol.com

Actualidad: Corrupción e impunidad

Durante el conflicto en Irak, emergieron líderes de talla mundial que lideraban una lucha pacífica en contra de ?guerras sin provocación?, y entre estos ?notables? se podía observar al mismísimo secretario general de las Naciones Unidas, Koffi Annan.

Resulta insólito advertir como éste y otrora acérrimos críticos han sido acallados uno por uno. ¿Se deberá esto al develamiento de una monumental corrupción en el programa de intercambio de Petróleo por Alimentos (Food for Oil)?

El faltante se estima en casi US$20 millardos; esto sin incluir pagos hechos por Saddam Hussein a otros líderes, como Jacques Chirac, por indumentaria bélica; o el interés de Rusia en el levantamiento del embargo con miras a saldar la deuda por armamento, la cual data de los 80, en la guerra Irán?Irak.

Estas interrogantes probablemente nunca tendrá respuesta, ya que muchos líderes europeos; en previsión, se han recetado leyes que prohíben interpelaciones sobre cualquier acto consumado o cometido durante su administración; esto aunado a la negativa de Annan de ceder su puesto a una persona con un poco de capacidad.

Si se deja a un lado la idoneidad del conflicto en Irak, existe ahora la esperanza que estos argumentos de fondo sean sopesados por muchos censores.

Gabriel Pallarés, A-1 1,029,526

Diputados: Noticias deprimentes

Las noticias que recibimos los guatemaltecos duelen más en este mes, que supuestamente debiera ser para alabar a Dios y celebrar el nacimiento de su hijo. Siguen los asesinatos a diestra y siniestra. Mujeres y hasta niños entre las víctimas. ¿Y las autoridades? No existen. Mayor aun cuando los diputados se aumentan el sueldo. No tengo palabras para expresar el desprecio que siento por los ?Padres de la Patria?. Por favor, abran los ojos, miren la crisis alrededor de ustedes. Creo que sólo un milagro va a salvar a Guatemala. Es lo que pido para esta Navidad.

Juan Armando García, miriju@hotmail.com

Actualidad: No hay trabajo

Decepcionado; esa es la palabra correcta, cuando vemos el alto índice de desempleo, lo cual incluye una alta tasa de profesionales jóvenes que tienen todo el interés de trabajar, aprender y poner sus conocimientos en práctica. Es ilógico ver que en los empleos pidan tres años como mínimo de experiencia, si nadie les da oportunidad nunca la tendrán. Los empresarios deben dar oportunidad a los jóvenes profesionales y sin experiencia, para que les enseñemos el valor del trabajo, para que pueden hacer carrera profesional en el país, desarrollarse como personas y formar una familia con oportunidad.

Luis Ramírez, gwichoram@yahoo.com

Congreso: Golpe bajo

El pueblo de Guatemala siente una vez más un golpe bajo al conocer sobre el injustificado aumento salarial de los congresistas, lo cual debilita más la estructura del estado de Derecho.

Estos seudopadres de la patria han tramado todo tipo de artimañas politiqueras para disponer a su sabor y antojo del erario y ahora la Comisión Permanente del Congreso les ha hecho realidad su sueño y creado al pueblo de Guatemala una pesadilla.

Guatemala no necesita congresistas con sueldos injustificables; lo que Guatemala necesita son funcionarios con principios, probidad y valores morales que tengan conciencia de que la actual situación del país no puede respaldar un aumento de esa naturaleza.

La actual condición del país necesita diputados enfocados en reformas legislativas que conlleven a la creación de nuevos hospitales, escuelas, seguridad pública y políticas de desarrollo que permitan a Guatemala integrarse a los grandes flujos económicos.

Nuestras esperanzas están en las manos de la Corte de Constitucionalidad, para que abogue por el pueblo de Guatemala y considere como inconstitucional el decreto que ha sido formulado a puertas cerradas.

El pueblo de Guatemala ha otorgado un mandato al actual Congreso, no una carta blanca en la cual ellos mismos pueden recetarse sueldos exagerados y sin justificación alguna y menos en las actuales circunstancias. Lo más extraño es que todas las bancadas lo apoyen.

Luis Fernando Reyes, luisferreyes@aol.com