Las áreas más afectadas son la cabecera departamental y Chiantla, en donde los delincuentes obligan a sus víctimas a entregarles el vehículo o aprovechan la ausencia de los propietarios para robarlas.
Mario López, uno de los afectados, comentó que en Chiantla unos maleantes armados le exigieron que les entregara la motocicleta a cambio de perdonarle la vida, y lo amenzaron con matar a su familia si denunciaba el hecho.
Agregó que la motocicleta la adquirió al crédito y que paga Q600 mensuales. “La idea era economizar y llegar más rápido a mi trabajo, pero ahora estoy endeudado por tres años”, lamentó.
Sin resultados
Álvaro López, jefe de la PNC de Huehuetenango, dijo que pusieron en marcha el Plan 40, pero que no ha dado los resultados esperados.
Añadió que han identificado las áreas de mayor riesgo para los conductores, e implementaron patrullajes, lo cual permitió recuperar 60 unidades.
Además, para contrarrestar el problema se integró una multisectorial, con organizaciones civiles y del Gobierno, con el objetivo de gestionar la instalación de parquímetros y cámaras de seguridad en sitios frecuentados por malhechores, agregó.
El alcalde de Huehuetenango, Augusto Gómez, dijo: “No se puede ocultar la realidad. Esta tierra es fértil para los delincuentes, situación que nos preocupa. Por eso pedimos los cambios en los altos mandos de la PNC de este departamento, porque no responden al clamor de la población, urgida de seguridad”.
En Izabal, en el 2012, fueron robadas 206 motocicletas, de las cuales únicamente se han recuperado 80.
El gobernador Raúl Estrada afirmó que ordenó a la PNC efectuar operativos para desintegrar las bandas que trasiegan y desmantelan vehículos.
El investigador de la PNC Luis Say dijo que las motocicletas más codiciadas son las de cilindraje pequeño y de modelo reciente, lo cual garantiza su venta inmediata.
“Hemos determinado que la mayoría es robada para fines comerciales. Una mínima parte es usada para el sicariato”, expresó.
Las bandas de robamotos son estructuras al servicio del sicariato y crimen organizado, que reclutan por medio de estas a jóvenes que luego cometen delitos mayores.