Explicó que los pobladores no pudieron ponerse de acuerdo la tarde del martes, respecto de qué comunidad debe quedarse con la escuela primaria y con la iglesia católica, y eso finalmente los llevó a los golpes.
Heridos y rehenes
El gobernador explicó que extraoficialmente se reportan al menos 30 heridos y unos 14 rehenes, tomados por pobladores de ambas comunidades.
Agentes antidisturbios de la Policía Nacional Civil fueron movilizados al lugar para evitar que continúen los hechos violentos, por lo que ayer se logró retomar el control del área.
“Se buscan soluciones mediante el diálogo a este conflicto, que ha causado no solo la división de los vecinos, sino de familias”, dijo López.
Puntualizó que el origen del problema es un conflicto de tierras que data de años y que ya se había tratado con apoyo de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (Copredeh), la Procuraduría de los Derechos Humanos, la Policía y el Ejército.
Buscan liberación
De acuerdo con López, se suscribirá un acta sobre lo ocurrido en el lugar y se busca la forma de que ambos bandos liberen a sus rehenes, para no elevar de intensidad este conflicto. Agregó que se trabajará en restablecer el diálogo.
Vayron Herrera, delegado de la Copredeh, aseguró que han mantenido comunicación con líderes comunitarios, a quienes se les pidió intervenir positivamente, a fin de evitar más violencia, lo que ha permitido devolver la tranquilidad, aunque los problemas pueden continuar.
Detalló que la comunidad que se quedó con la escuela no permite que los niños de la otra comunidad asistan a clases, y quienes se quedaron con el templo no dejan que los feligreses contrarios acudan a las celebraciones religiosas.
Herrera refirió que los heridos, con lesiones en distintas partes del cuerpo, fueron trasladados a centros de Salud de municipios cercanos.
“Es preocupante esta situación; nosotros proponemos diálogo y mediar entre las partes”, expresó Herrera.
Añadió que cada comunidad quiere ser reconocida por separado y con su propia identidad.
“No hay certeza de cuál sería la aldea entre las dos comunidades que tendría por derecho la autoridad a través del Consejo Comunitario de Desarrollo”, dijo Herrera.