El exaspirante a alcalde regresaba de almorzar en su residencia, en la colonia Madrid, cuando fue alcanzado por unos individuos que se transportaban en motocicleta y que le comenzaron a disparar.
Los agresores huyeron, creyendo que el político había muerto, por lo que pobladores que observaron lo ocurrido avisaron a los Bomberos Voluntarios, que cuando llegaron aún lo encontraron vivo.
De inmediato lo trasladaron al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social de Escuintla, pero murió debido a la gravedad de las heridas.