Eduardo Landaverri, investigador en proyectos de espárrago del Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícola, ICTA, indicó ayer, durante una presentación sobre la situación actual de ese cultivo, que Guatemala envía ese vegetal fresco a Estados Unidos, Centroamérica y Europa.
Lo anterior, agregó, hace necesario poner en marcha un programa de tecnología agrícola que permita incrementar la producción, comercialización e ingreso de divisas.
La aplicación de paquetes de tecnología, como el envasado y el deshidratado, favorece la comercialización del producto.
Por su parte, Axel Esquite, otro investigador del ICTA, señaló que este cultivo es parte del inventario de productos que integran la diversificación agrícola del país.
Actualmente, se cultivan 600 hectáreas en Chimaltenango, Quetzaltenango, Quiché, Sacatepéquez y Baja Verapaz, entre otros departamentos.
En 1999 área alcanzó las 379 hectáreas. La actividad brinda trabajo a 1 mil personas.
Su origen
Según Esquite, el espárrago, cuya cosecha tarda de 80 a 120 días, se considera originario del sur de Europa y Asia, mientras que, en Guatemala, se produce desde hace 20 años.
Su aprovechamiento incluye los tallos, que son consumidos en sopas, deshidratados y en su estado fresco.
El espárrago es un producto perecedero, porque, luego de su cosecha, debe ser trasladado rápidamente a la empresa procesadora para su debido tratamiento, almacenamiento y posterior transporte.
La mejor época es la seca, hacia abril, en la cual se logra una mejor calidad de la planta.
Esquite añadió que se está promoviendo el paso de una producción artesanal a una industrial.
“Creemos que el espárrago posee excelentes propiedades alimenticias y resulta estratégico para diversificar la dieta guatemalteca, debido a sus beneficios nutricionales y anticancerígenos”, concluyó el investigador.