Un equipo de siete personas de ambas instituciones visitó la semana pasada los departamentos de Jalapa y Jutiapa, así como las zonas aledañas.
Al respecto, Jorge Escoto, ministro de Agricultura, señaló que, en términos generales, la merma en los productos agrícolas es pequeña, ubicada entre 4 y 5 por ciento del total de cada departamento, según el informe preliminar realizado por técnicos de esa cartera en la primera quincena de julio.
Asimismo, indicó que es probable que en ciertos municipios y departamentos el daño haya sido mayor, como en el caso de Jutiapa, en donde se realizará una evaluación focalizada.
En ese sentido, dijo, la idea es hacer un programa de atención a las comunidades que presenten una incidencia mayor.
Para lograrlo, se contará con el apoyo y la asesoría del PMA, y, a partir del resultado del examen, se podrá determinar si existe la necesidad de desarrollar un programa de suministro de granos para autoconsumo, como la metodología de alimentos por trabajo.
Algunas estimaciones
Jorge González, presidente de la Coordinación Nacional de Productores de Granos Básicos, aseguró que de los 24 millones de quintales de maíz que se producen en el país, se ha registrado un nivel de pérdidas de 12 por ciento.
En cuanto al frijol, de 2 millones 200 mil quintales cosechados, se han reportado pérdidas equivalentes al 80 por ciento; sin embargo, los datos del MAGA dan cuenta de sólo 1.5 por ciento.
En relación al arroz, se tiene conocimiento de pérdidas en Izabal.
Según Danilo Illescas, gerente regional de Seguros G&T, existen pérdidas en arroz, pero aún no se pueden evaluar debido a que el grano aún no ha espigado.
Lola Castro, oficial de proyectos del PMA, aseguró que se trabaja conjuntamente con el MAGA, para evitar que surjan diferencias de información, teniendo en cuenta cómo han evolucionado las lluvias.
Una vez realizada la evaluación, se procederá a aplicar los planes de contingencia preparados por el gobierno, concluyó.
Los más vulnerables
El MAGA identificó un área de recurrencia de sequía e inundaciones, localizada aproximadamente a 15 kilómetros de la playa a lo largo del litoral pacífico.
Se extiende desde el límite fronterizo con México hasta la frontera con El Salvador, con un ancho de 5 kilómetros.
Dentro de los grupos más vulnerables radicados en esa zona figuran las empresas campesinas asociadas, ubicadas en Cuyotenango y San José El Idolo, Suchitepéquez; Nueva Cajolá, El Triunfo, Valle Lirio, Japón Nacional, La Vega, Guadalupe, Bolivia y Cuchuapán, en Retalhuleu.
Visión a futuro
Por otro parte, Escoto agregó que en Guatemala se necesita una política nacional de producción de granos de largo plazo que no se base únicamente en la temporada lluviosa.
Lo que se pretende, dijo, sería definir cómo estimular a los cultivadores de granos que estén en capacidad de producir, elevando la productividad actual, y no sólo para el grado de subsistencia.
Esto debería incluir una estrategia de intervención en la zona de recurrencia de producción.
Escoto manifestó que, elevando la productividad, por medio de silos, sistemas de riego, fertilizantes, créditos, asistencia técnica y una comercialización organizada, se podrá obtener una rentabilidad mucho más alta.