Con el lema ?si bebe no maneje?, se impulsa el proyecto de los alcoholímetros, cuyo plan piloto fue puesto en práctica de diciembre de 1999 a mayo de 2000.
El grupo elite de la Policía Municipal de Tránsito, PMT, iniciará operativos en la primera noche de diciembre.
Para el efecto, los agentes ediles estarán equipados con 10 alcoholímetros, 10 franjas reflectivas de un metro de largo y seis mil boquillas plásticas esterilizadas desechables, informó Héctor Morales, vocero edil.
El costo del programa es de Q12 mil en publicidad, y de un dólar por cada boquilla.
Pruebas de alcoholemia
Tomando en cuenta que en la mayoría de celebraciones se ingieren bebidas alcohólicas, pero muchas personas lo hacen en cantidades moderadas, se tomará en cuenta también la cantidad de bebidas por hora y la capacidad del bebedor, según su peso.
En ese sentido, se utilizarán parámetros internacionales para las pruebas de alcoholemia. Al ser detenido, el conductor tendrá que exhalar el aliento en el alcoholímetro.
Para mayor seguridad de que el conductor está en el goce de sus capacidades físicas y no ha ingerido algún estupefaciente no detectado por el alcoholímetro, pasará una prueba de equilibrio.
Tendrá que caminar un metro sobre una línea recta. Luego, deberá hacer equilibrio sobre una pierna, señalando con la mano contraria. Después, otro equilibrio con las manos a los costados, cabeza atrás y ojos cerrados. Y por último, caminar de nuevo sobre la línea recta y girar sin perder el equilibrio.
Si pasa estas pruebas, podrá continuar su camino. De no hacerlo, tendrá varias opciones.
Si está ebrio…
Podrá dar el volante a un acompañante que tenga licencia de conducir y no esté ebrio. Si va solo o es el único con permiso de conducir, podrá llamar a un familiar o amigo para que se lleve el vehículo.
Si no llega nadie por él, treinta minutos más tarde se le volverán a aplicar todas las pruebas. Si en la segunda oportunidad demuestra que ya no está bajo efectos de licor, podrá retirarse. Si de nuevo no las pasa, al vehículo se le pondrá cepo o será remolcado por una grúa.
Sin embargo, la Municipalidad evalúa la posibilidad de multar o de consignar al conductor ebrio con las autoridades correspondientes.
Resultados
En los cinco meses en que se llevó por primera vez el proyecto, se efectuaron 2021 pruebas. Sorprendentemente, se detectaron a 974 conductores sin licencia.
De los examinados, 26 aceptaron haber ingerido licor y a 43 las pruebas de alcoholímetro les detectaron que habían tomado bebidas embriagantes.
Para mejorar estos resultados, dice Morales, este año los agentes serán más estrictos y se realizarán ambas pruebas, la del aliento y la del examen físico, para mayor seguridad.
Conductores: Cuestionan efectividad
Para conductores como José Ramírez, las estadísticas indican la poca efectividad de campañas como la de los alcoholímetros. ?Los accidentes no se reducen, quien toma y es detenido o multado, a la siguiente noche vuelve a hacerlo?, expresa.
?Deberían probar otros métodos, como en Estados Unidos. Allá se les lleva a un programa donde los obligan a ver vídeos de los accidentes más terribles provocados por el alcohol.
El resultado es que las personas salen con tal impacto, que no vuelven a manejar cuando toman.?
PNC: Tolerantes
El problema del alcohol es serio.
Reportamos unas 15 detenciones semanales sólo en la capital, dice Ricardo Gatica, vocero de la Policía Nacional Civil, PNC.
Sin embargo, tomando en cuenta las celebraciones de diciembre, la Policía actuará con mayor tolerancia y en forma preventiva.
?Preferimos llamar a un familiar para que recoja al conductor en una comisaría, que consignarlo a los tribunales y que pase la Navidad detenido?, explica Gatica.
La PNC tampoco ha sido contactada por la Municipalidad.
Bomberos: Buena medida
El alcohol es la primera de las causas de accidentes de tránsito que ocurren los viernes, sábado y domingo, de acuerdo con las estadísticas.
Así expresó Ricardo Lemus, vocero de los Bomberos Municipales.
Este cuerpo de socorro atiende de 8 a 10 accidentes los fines de semana, ocasionados solamente por el alcohol.
Aunque aprueban el programa de alcoholímetros, no trabajan en conjunto con la comuna, pero se reunirán próximamente para estar mejor enterados.
?Esperamos que este año la gente no maneje ebria?, dice Lemus.