Cintas como El color púrpura, Imperio del sol y principalmente La lista de Schindler, son ejemplo de ello.
Su última producción, Inteligencia Artificial, es un antiguo proyecto de Stanley Kubrick, quien personalmente le pidió a Spielberg que lo llevara a la pantalla. El filme está magníficamente realizado, con toda la técnica que acostumbra este director, es decir, un espectáculo visual.
La historia está ambientada en el futuro, en un mundo en el que los humanos han desarrollado la tecnología necesaria para fabricar androides, que puedan sustituirlo en casi cualquier actividad. Dentro de este marco es creado un pequeño robot llamado David, cuya apariencia es idéntica al de un niño normal, y que tiene la particularidad de tener sentimientos.
La cinta está claramente dividida en tres segmentos, cada uno de ellos con distinto matiz, el primero tiene una carga emotiva muy fuerte y algunos dilemas morales, el segundo es la parte que corresponde al entretenimiento, típico del cine de Spielberg, la tercera parte es la mas profunda del filme, en donde se plantean los dilemas filosóficos, propios del cine de Kubrick, tanto así que trae a la memoria algunas escenas de 2,001 Odisea del Espacio.
La cinta, en su conjunto, puede ser calificada de muy buena, sin embargo hay algunas cosas que van en detrimento de la misma, por ejemplo: la historia no está bien conjuntada, situación que la hace soporífera en algunos momentos, por otro lado, el peso de las actuaciones no está bien distribuido, esto hace que casi toda la carga sea llevada por Haley Joel Osment, (el niño prodigio del El Sexto Sentido), quien, a pesar de flaquear en una que otra escena, logra una actuación excelente, y que lo confirma como uno de los actores mas sólidos de la actualidad (a pesar de tener sólo 14 años).
El filme contiene escenas para la reflexión, como aquella en donde David, encuentra al Hada Azul, y en vano le implora durante dos mil años que le haga el milagro de convertirlo en un niño de verdad. Una metáfora muy del estilo de Kubrick, que pone de manifiesto el lado humano del androide, que ha creado a su propia divinidad, extraída del cuento de Pinocho. Completan el reparto Jude Law (Gigoló Joe), y William Hurt (profesor Hobby).