PERSISTENCIAImperio de la ética
Cualquier creencia religiosa o política que cae dentro del fanatismo, pierde de inmediato su sentido de lo ético. Y lo pierde porque se inclina por la violencia y la muerte. Así a través de la historia, en nombre de un dios o de una ideología, se han desatado las persecuciones más feroces y las más infames guerras.
Establecer qué es lo bueno y qué lo malo parece no ser fácil. Para Bin Laden lo bueno es implantar el terrorismo y destruir a los herejes cristianos del Occidente que atentan en contra del Islam. Para Bush lo bueno está ligado a la guerra en contra de Irak. Ambos comulgan con thánatos, ambos son amantes de la muerte y del odio, aunque cada uno quiera acudir a razonamientos que justifiquen su proceder violento.
Ahora bien, ¿es la muerte algo bueno? Seguramente que no. Lo bueno está relacionado con la vida, con el amor. Pero no sólo vida y amor para mí y los míos, sino vida y amor para toda la humanidad y para todos los seres vivos del mundo. En Guatemala serían malos los que apoyan la pena de muerte y justifican el racismo y la discriminación.
Porque quienes así lo hacen, carecen de una ética universal y humana. Entendiendo que la ética (lejana de la simple ?moral?) establece y establecerá siempre, el imperio de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la paz sobre la guerra.
Buenos son aquéllos que se dedican a hacer el bien, a cuidar de la vida, a velar por el amor, a sacrificarse por el prójimo. Ejemplos: Jesucristo, el hermano Pedro, la madre Teresa. En cambio, entrarían dentro de la categoría de malos, quienes ciegos de odio y fanatismo se inclinan a favor de la pena de muerte, la violencia, la destrucción. Ejemplos sobran: desde Hitler hasta los genocidas y asesinos del pueblo guatemalteco durante el conflicto armado.
Dentro de la ética universal cabe cuestionar, también, la injusta repartición de la riqueza, como lo hace el libro Desarrollo Humano y Pacto Fiscal, el cual hace conciencia sobre el hecho de que la mayoría de guatemaltecos carece de alimentación, vivienda, salud y empleo. Esto, por las injustas estructuras del poder.
La corrupción, que se da a todo nivel y en todas partes del mundo, es también un problema ético. En la actualidad son señalados como corruptos el actual gobierno del FRG, el ex presidente nicaragüense Alemán y los dirigentes de las grandes transnacionales como Enron, WorldCom, Citygroup.
También es problema ético todo lo relacionado con la destrucción del planeta Tierra. Sin atender los intereses egoístas de Bush, el Protocolo de Kioto pone metas concretas a la reducción de las emisiones de los gases que producen el ?efecto invernadero?.