PALABRAS DE PAPELBuenas intenciones

EDUARDO P. VILLATORO

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Hace casi un año, el jueves 20 de diciembre de 2001 para ser exacto, publiqué un artículo referente a los precios del gas propano, los riesgos que significan los cilindros en mal estado y el peso inexacto de los mismos.

Decía entonces que el presupuesto doméstico de los consumidores de ese producto, específicamente las amas de casa de modestos ingresos, se ve afectado porque a menudo los envases no contienen el combustible por el que se adquiere; pero que lo más grave radica en el peligro que significa para familias de las clases media y popular la manipulación de miles de esos cilindros que no reúnen las necesarias condiciones de seguridad.

Al parecer, este problema será afrontado. Tengo entendido que la Comisión de Energía del Congreso está por plantear al pleno el dictamen favorable de una iniciativa de ley encaminada a proteger al consumidor de gas propano, incluyendo la aplicación de normas que garanticen la seguridad de los también llamados tambos.

De aprobarse la propuesta, ya nadie podrá lavarse las manos ante ese peligro latente, en vista de que se regulará que las empresas que llenan esos envases, al ser las distribuidoras del combustible, asumen la responsabilidad de mantener el buen estado los cilindros, mientras que los actuales intermediarios o expendedores directos, que se denominarán revendedores, se comprometerán ante el consumidor final de surtirlo con combustible de una sola marca, y para el efecto deberán identificar los envases con el logotipo respectivo, con el propósito de evitar confusiones y evadir responsabilidades.

La nueva ley establecerá un máximo de tres años para la plena identificación de todos los cilindros de las empresas que operan en el país, de manera que se presume que necesariamente serán eliminados lo envases que se encuentran en mal estado y que constituyen riesgos para los consumidores, toda vez que las distribuidoras asumirán la responsabilidad civil por los defectos de los tambos.

También se persigue un buen abastecimiento de gas propano, que impida desabastos y especulación de precios, y se pretende garantizar el peso exacto, para evitar que se siga perjudicando a los consumidores.

Hasta ahora sólo son buenas intenciones. Falta que la Comisión de Energía presente al pleno del organismo legislativo la iniciativa de ley, para su aprobación. Veremos si es verdad tanta belleza, o es sólo llamarada de tusas.

(Romualdo leyó este letrero en el bómper trasero de un camión distribuidor de gas: ?Amo a mi chofer?.               

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