Meta humanos
Auxilio: Guatemala necesita educación ambiental
Todo escenario deseado del futuro tiene un vínculo directo con la educación.
El 90% de los ríos y lagos de nuestro país está contaminado. Esta es una realidad que no podemos ignorar. Tampoco podemos ignorar algo aún más preocupante: la enorme cantidad de personas que no saben qué hacer con su basura.
Soy del 1% privilegiado que accede a educación superior en el país. Estuve desde preprimaria hasta la universidad en el sistema educativo. Aprendí muchas cosas que me han servido en la vida, pero no aprendí qué hacer con mi basura. Algo que hacemos todos, todos los días, y no sabemos hacerlo bien. La mayoría de los guatemaltecos no sabemos qué tipo de basura producimos, cuánta generamos o a dónde se va cuando sale de nuestras casas. Y, en ese no saber, estamos haciendo un desastre. Por eso es vital que los guatemaltecos escuchen lo siguiente: necesitamos aprender a gestionar nuestros desechos desde casa. No es opcional, es urgente.
Esta competencia se inició en 2023 y cada año se fortalece más.
Es por ello que desde Nueva Narrativa hemos creado nuevos modelos de aprendizaje, innovadores, digitales y comunitarios que nos permitan aprender cómo cada uno de nosotros puede ser parte de la solución a la contaminación. La Alianza por la Cuenca del Motagua y la Alianza por la Cuenca de Amatitlán lanzan la Competencia ECOaprendiendo 2026, una iniciativa que invita a centros educativos de distintas cuencas del país a priorizar la educación ambiental durante tres meses. De una forma divertida y sencilla, acompañan a las comunidades educativas a formar buenos hábitos: clasificar, reciclar, compostar y reducir, para dejar de contaminar. Pero hay algo aún más importante detrás de esta iniciativa: la formación de una nueva generación de docentes capaces de motivar a sus estudiantes y garantizar que aprendan lo básico para que cada uno asumamos nuestra responsabilidad en el cuidado del medioambiente. Se presenta la oportunidad de ganar premios. El primer lugar gana un laboratorio de computación. El segundo, un set de columpios hechos con madera plástica reciclada, para que los estudiantes puedan ver cómo funciona la economía circular en acción. Y el tercer lugar recibe ecofiltros, para que los niños tengan acceso a agua limpia.
Esta competencia se inició en 2023 y cada año se fortalece más. En 2025, los resultados fueron maravillosos: participaron 207 centros educativos, se capacitaron mil docentes en metodologías de educación ambiental y 55 mil niñas, niños y jóvenes aprendieron a gestionar sus desechos porque quieren recuperar su cuenca. Este año, la convocatoria se lanzó en marzo y los centros educativos tienen hasta el 29 del mes para inscribirse, ya que la capacitación docente comienza después de Semana Santa.
Como guatemaltecos tenemos un llamado a la acción: ser héroes para nuestros ríos y lagos, innovar en educación, formar ciudadanía y enseñarles a las nuevas generaciones cómo cuidar su entorno y convertirse en actores de cambio. Por eso, apostar por nuevos modelos de aprendizaje, que utilicen tecnología y que sean escalables es el tipo de cambio que necesitamos para que, desde el presente, construyamos un mejor futuro.
Todo escenario deseado del futuro tiene un vínculo directo con la educación. ¿Eres de quienes desean salvar el Motagua? ¿Eres de quienes quieren volver a ver Amatitlán limpio? ¿Ser parte de la solución en lugar del problema? Sigue a @haciendoeco_gt en redes sociales. Cuéntale a cualquier persona en el ámbito educativo, directores, profesores o estudiantes, sobre esta competencia y que se inscriban. Algo muy importante: aplaude el esfuerzo.
Cuando aplaudimos a quienes contribuyen, les damos fuerza a los futuros que queremos ver. Por un presente más limpio y un futuro sano y hermoso para Guatemala.