Conciencia

Acercar el Congreso a los ciudadanos

LEO ofrece información oportuna para entender, participar y exigir mejores resultados a los diputados.

Durante años, el Congreso ha sido percibido como una institución lejana. Para la mayoría de los ciudadanos, lo que ocurre dentro se conoce tarde, cuando las decisiones ya están tomadas. Las iniciativas de ley avanzan con poca visibilidad y la reacción suele llegar cuando ya es difícil incidir. Esa distancia tiene consecuencias. Sin información clara y accesible, la discusión pública se debilita. En ese vacío, muchas veces surgen decisiones poco transparentes y sorpresivas.


Hoy existe una herramienta que permite acercar la información a las personas, LEO, un asistente virtual desarrollado por la Alianza por un Congreso Eficiente, cuyo nombre responde a Lector, Evaluador y Observador de Iniciativas de Ley. Su valor no está en la tecnología en sí, sino en lo que facilita.


Presenta dos productos: un resumen y un análisis de cada iniciativa de ley publicada. El resumen identifica sus puntos principales, explica sus implicaciones y muestra su estado dentro del proceso legislativo. Toma en cuenta desde el contenido y alcance de la propuesta hasta aspectos formales, incluyendo errores de redacción o técnica legislativa. Por ejemplo, permite identificar si una iniciativa cuenta con soporte técnico, si cuantifica costos o si propone fuentes de financiamiento.


Además, incorpora un análisis que clasifica las iniciativas en un semáforo —verde, amarillo o rojo—, lo que permite tener una señal rápida sobre su conveniencia. Esa clasificación no es automática ni superficial. Parte de revisar si la propuesta está bien planteada, si respeta la Constitución y el marco legal, si se ajusta al Estado de derecho y a principios básicos de economía de mercado; como la libre competencia y un rol del Estado que complemente, pero no sustituya, la iniciativa de las personas. También se observa si tiene impacto fiscal, si es viable de implementar y qué efectos podría generar en la práctica.


Más allá de la herramienta, lo relevante es el cambio de enfoque. Informarse antes de que una ley sea aprobada abre la puerta a una participación más activa. Permite discutir con mayor fundamento, exigir mejores propuestas y reducir el margen para decisiones exprés —que se han vuelto recurrentes.


Esto es especialmente importante en un país donde fortalecer el Estado de derecho sigue siendo un desafío: Instituciones más abiertas, ciudadanos mejor informados y procesos más transparentes.

Discutir las iniciativas de ley ampliamente mejoraría el contenido de los decretos.


También puede ayudar a ordenar mejor la conversación pública. Muchas iniciativas se quedan en el debate político del momento, pero pocas veces se revisan con calma sus alcances, vacíos o efectos no previstos. Contar con información presentada de forma simple permite que más personas participen con criterio y no solo desde la reacción.


Esto no garantiza buenas leyes por sí mismo, pero sí mejora el punto de partida. Un Congreso más observado, una ciudadanía más informada y un debate más abierto pueden elevar la calidad de las decisiones. Y eso, en un sistema democrático, ya representa un avance importante.


Para quienes quieran conocer más, LEO está disponible en la página de la Alianza por un Congreso Eficiente y puede consultarse en https://leo.congresoeficiente.gt/publico. Allí se pueden buscar iniciativas, revisar resúmenes, entender implicaciones y dar seguimiento al proceso legislativo.


En estos días de Semana Santa, cuando el país entra en una pausa, también puede haber espacio para reflexionar. Pensar en el país que se tiene y en el que quiere construir.


Lograr una democracia más sólida no depende únicamente de las autoridades. También pasa por ciudadanos informados, atentos y dispuestos a involucrarse.


Que este tiempo sirva para descansar, pero también para mirar con más atención lo que ocurre en el país. Porque entender las decisiones públicas es, también, una forma de participar. ¡Feliz Semana Santa!

ESCRITO POR:

María del Carmen Aceña

Ingeniera en Sistemas, con maestría en Administración de Empresas de INCAE. Vicepresidente del Centro de Investigaciones Económicas (Cien). Exministra de Educación. Amante de la vida y de Guatemala