Reportaje
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“Donde estamos juntos es nuestro hogar”: La historia de una familia argentina que convirtió un bus escolar en su hogar y lleva 23 años viajando

Una familia argentina ha hecho de un vehículo colectivo su hogar, y recorre el continente americano desde hace 23 años. Esta es su historia.

VIAJEROS NOMADAS AMUNCHES

Patricia, Germán e Inti viajan y viven en un autobús amarillo de 12 metros y recorren el continente americano para acercarse a los pueblos y sus culturas. (Fptp Prensa Libre: María Renee Barrientos Gaytan)´

Para una familia común, un autobús escolar suele transportar menores de entre 3 y 18 años al establecimiento educativo, pero para una familia nómada argentina es su hogar, a tal punto que llevan 23 años recorriendo América. El bus amarillo, que mide aproximadamente 12 metros de largo, tiene a su alrededor calcomanías de distintos países, como recuerdo de los lugares que han visitado. En la parte superior llevan una tienda de campaña.

Al entrar al vehículo, la escena cambia. El ambiente recrea un espacio familiar como cualquier otro, mientras el aroma de eucalipto y limón se deja sentir.

Algunos focos de color amarillo iluminan el ambiente donde se han instalado dos butacas largas con cojines y fundas de tejidos típicos guatemaltecos. Adentro también hay una mesa con dos sillas, fotografías enmarcadas de cada viaje, un clóset vertical y una refrigeradora, una estufa con horno, un microondas y, como si eso no bastara, también un lavaplatos, ducha con calentador y, claro está, el sanitario. Además, una librera y una cama matrimonial al fondo del bus.

Patricia Fehr, de 51 años, es originaria de San Nicolás de los Arroyos, en el extremo norte de la provincia de Buenos Aires, Argentina. Desde pequeña se imaginaba y jugaba a ser maestra en la montaña, pero donde nació se carece de ellas, por estar asentada sobre la Llanura Pampeana, una planicie formada por acumulación de sedimento.

Se graduó de maestra de primaria y obtuvo una especialización en educación para adolescentes y adultos.

VIAJEROS NOMADAS AMUNCHES
Patricia Fehr disfruta de captar en fotografía y video las aventuras de sus viajes y la cultura de cada país. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)

Inicio de la aventura

En cuarto año de secundaria, conoce a Germán de Córdova, en 1991, y se hacen novios. “Éramos totalmente distintos, como el día y la noche o el agua y el aceite, pero teníamos algo en común: las ganas de hacer un viaje”, resalta Fehr, mientras toma un mate.

Córdova es relacionista público, profesor de educación física y conductor del autobús.

La idea de ambos era salir del sur de Argentina y llegar al norte de Alaska durante un año, y regresar a la normalidad, por lo que decidieron equipar una camioneta Land Rover Defender con lo básico.

Amigos comunes les sugirieron colocar una calcomanía o letrero afuera de la pequeña camioneta con un nombre que los identificara.

Así, Patricia va a una biblioteca y pide tres diccionarios de lenguas argentinas: guaraní, mapuche y quechua. El primero fue difícil de pronunciar, por lo que pasó al mapuche, recorrió varias palabras en la letra A y leyó Amunche. Supieron que amun significa “andar ”o“ir ”y ches “hombre” o “gente”, lo cual se traduce en “los que andan ” o “viajeros ”. En ese momento supo que ese era el nombre correcto.

El sueño se hizo realidad, y emprendieron camino en el 2003 con sus ahorros, pasaportes y su camioneta. Luego de adoptar su primera mascota en Colombia, que los acompañó en muchos viajes, uno de los temas de conversación entre Patricia y Germán era si tendrían un hijo con quién compartir lo que veían en su aventura.

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Germán y Patricia en su camioneta Land Rover Defender al inicio de su viaje. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)

Cruzaron Estados Unidos, Canadá y Alaska, país destino al que llegaron cinco años después y en el que estaban a la espera de su hija Inti (17), pero el deseo de seguir viajando se mantenía. Se instalaron en España, y en un hospital público, por parto natural, con ayuda de comadronas, nació Inti tras una labor de parto de 48 horas.

Para el 2010 adquirieron en un predio un autobús escolar amarillo, el clásico transporte en Latinoamérica para transportar estudiantes.

Ese bus tenía una placa original de Guatemala, y lo convirtieron en su vivienda. “Sabemos que una casa se compra y un hogar se construye”, afirma Córdova. La pareja resalta que, a pesar de tener algunos aciertos y errores, han ambientado su hogar con lo que creían conveniente, decorando con recuerdos y fotografías ligadas a la cultura de cada país que han visitado.

Ambientes acogedores dentro del bus de Amunches, adaptado a su vivienda. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)

Estilo de vida

En los 23 años que llevan de recorrer el continente americano, han tratado de proteger la naturaleza, ejerciendo un consumo responsable, haciendo uso de tres postulados: reducir, reciclar y reutilizar. También se cuidan de comprar sus artículos a pequeños productores y usan la bicicleta para recorrer pequeños trayectos una vez instalados en un país.

Amantes de las tradiciones y la riqueza cultural, la familia nómada lleva consigo ejemplares del libro Amunches bajo un nuevo sol, el cual recopila el estilo de vida de las comunidades desde Argentina hasta Alaska, y lo utilizan para compartir con las comunidades ese estilo de vida.

Patricia documenta de forma audiovisual cada viaje con un dron y su cámara Nikon Z7 y tres lentes. Recuerda que siempre le llamó la atención la fotografía y, al inicio del viaje, la usaban para crear postales para ellos mismos y también para compartir con sus amigos, a pesar de lo costoso que fuera.

Años después, crearon cuentas en Facebook, Instagram y YouTube, las que con el paso del tiempo han cambiado la forma en la que muestran su día a día, creando una comunidad con quienes comparte su material y narrativas de cada lugar que visitan.

Desde su primer viaje, adquirieron el compromiso de compartir, acercarse a los pueblos y sus culturas, convencidos en que es posible construir lazos en la educación de la diversidad, ofreciendo conferencias, capacitación o talleres a escuelas, universidades, empresas y organizaciones.

Las actividades están orientadas a motivar y fortalecer a las personas en el cumplimiento de sus propósitos de vida, descubrir culturas, reforzar la autoestima, conocer las problemáticas ambientales y sus posibles soluciones. El costo de estas se ajusta según la región y realidad a quienes se les imparte. Lo recaudado les permite seguir financiando su proyecto y seguir documentando las experiencias para regresar lo aprendido como parte de su compromiso social.

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Amunches brinda conferencias que buscan motivar a las personas en el cumplimiento de propósitos de vida. (Foto Prensa Libre: Cortesía Amunches)

El estilo de vida no ha sido impedimento para la educación de Inti, el acompañamiento académico de su madre que también es docente, lo que ha aprendido en los viajes y los valores inculcados por sus padres. La educación primaria la combinaron con un sistema de educación a distancia público y gratuito por parte del Ministerio de Educación en Argentina.

Luego, por decisión propia, Inti estudia en un programa de homeschooling en Estados Unidos, y está interesada en estudiar criminología o psicología, por lo que Patricia y Germán están buscando establecerse en algún país para darle a su hija todo lo necesario en esta etapa de crecimiento, acompañarla y darle las herramientas necesarias.

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Inti, en su habitación, en el autobús rodante. Está por graduarse de un programa de educación en casa y se encuentra interesada en estudiar criminología o psicología. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)

Retos de cada día

Entre los obstáculos a los que se han enfrentado al viajar en un autobús es encontrar un lugar dónde estacionarlo por largo tiempo, pero una vez instalado pueden disfrutar de lo que cada rincón les ofrece usando sus bicicletas o alquilando vehículos para compartir con amigos alrededor del mundo.

A lo largo de los años, Amuches ha aprendido que al llegar a un lugar no deben tener expectativas, sino aprender y absorber de cada cultura. “Una de las peores cosas que puede hacer un viajero al llegar a un país es tener una idea y predisponer la mente. Llegamos despojados de cualquier tipo de creencias, con la mente y el corazón en blanco para conocer nuevas formas de pensar, con valores distintos a los propios para poder dar y recibir lo aprendido”, menciona Fehr.

Otro de los retos diarios es la convivencia a nivel personal, familiar y de pareja en un espacio tan reducido. La mayoría de veces, pero juntos, han buscado superar los obstáculos para seguir adelante y ahora encontrar un lugar donde estabilizarse, entendiendo que las cosas cambian, el ser humano es emocional y debe encontrar un equilibrio para lograr hacer las cosas en común.

El lema de vida que siempre los acompaña es: “donde estamos juntos es nuestro hogar”. Este lo comparten con quienes conocen en sus viajes e invitan a las personas a que se atrevan a cumplir sus sueños, encontrar el propósito de vida, que quizás puede ir cambiando con el tiempo. Exhortan a que aunque se tenga miedo, hay que dar pasos firmes y buscar la felicidad.

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Germán, Inti y Patricia en su más reciente visita a Guatemala, quienes visitaron Escuintla, Antigua Guatemala, Atitlán y Chichicastenango. (Foto Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)

Visitas en Guatemala

Guatemala les ha marcado su trayecto a lo largo de 23 años. Visitaron por primera vez el país en el 2006, conociendo rincones y haciendo amigos en Sololá, Xela y la capital durante un año.

Este 2026 pasan un tiempo nuevamente y deciden reencontrarse con una familia que los alojó por un mes en San Juan La Laguna, pero todo cambió físicamente. Solamente recordaban la panadería Maná, cercana a la iglesia católica del lugar y una fotografía que se tomaron con ellos. Actualmente ya no se encuentra allá, pero, con ayuda de los vecinos, consiguieron el contacto telefónico y, 20 minutos después, estaban disfrutando el calor de esa familia, tomando caldo de gallina y recordando anécdotas.

En esta nueva visita recorrieron Chichicastenango, Escuintla, Atitlán, Antigua Guatemala, subieron a los volcanes Acatenango y Fuego. Resaltan que Guatemala es uno de sus destinos favoritos, ya que tiene su cultura ancestral viva, destacan la geografía y sus destinos turísticos, el carisma, calidad humana y el positivismo de los guatemaltecos no ha cambiado y los hacen sentirse como en casa.

ESCRITO POR:

María Reneé Barrientos Gaytan

Periodista de Prensa Libre especializada en fotografía y audiovisuales para reportajes de Edición Dominical y cobertura nacional. Premiada por Storytelling en 2019, con 6 años de experiencia. Mención honorífica en el diplomado para periodistas como Agentes y Líderes de la Transformación Social en el Tec de Monterrey y parte del programa International Women's Media Foundation (IWMF).

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