Escenario
De Marvel a Stranger Things: el guatemalteco José Pineda que triunfa creando arte para las grandes producciones
Las destrezas técnicas adquiridas en su formación profesional impulsan hoy su trabajo en escenografía para producciones de cine
José Pineda posa en uno de los vehículos utilizados durante el rodaje de The Falcon and the Winter Soldier(2021).(Foto Prensa Libre: cortesía José Pineda)
esde naves espaciales hasta escenarios completos, el guatemalteco José Pineda lleva su arte a la gran pantalla con creaciones para producciones como Black Panther: Wakanda por siempre y Stranger Things.
Originario de Chimaltenango, José Pineda se ha abierto paso en la industria del cine, donde se desempeña como prop maker —especializado en la creación de utilería—.
Actualmente reside en Atlanta, Georgia, EE. UU., y trabaja para productoras cinematográficas, donde ha trasladado su creatividad y habilidades técnicas —como electricidad, carpintería y otros conocimientos adquiridos en su formación profesional— a la elaboración de elementos para producciones de cine y plataformas de streaming.
El escenógrafo recuerda que su primera participación en el cine no fue dentro del equipo de arte, sino como conductor del vehículo de Optimus Prime en Transformers. Luego de esa experiencia, comenzó a formarse en la creación de utilería en los sets de grabación, donde su trabajo ahora le abre puertas en grandes producciones de la industria.
Su trayectoria lo ha llevado a participar en producciones como Avengers: Endgame, Superman y Guardianes de la galaxia. En entrevista con Prensa Libre, Pineda destacó que la formación técnica adquirida durante su educación fue clave para desarrollar las habilidades que hoy aplica en su trabajo creativo
¿Cuándo ingresa en el mundo de la utilería?
Llegué a Estados Unidos a visitar a mis primos y, durante esa estadía, viajé a Georgia, donde poco a poco me fui adentrando al mundo de la escenografía, aunque no inicié allí directamente.
Fue alrededor de los 20 años cuando comencé a acercarme al mundo de las producciones. Un primo, que trabajaba en una película en Georgia, me invitó a apoyarlo en el área de transporte. Acepté la oportunidad, ya que podía desempeñar distintas tareas. Además, manejo camiones y cuento con licencias para operar diversos tipos de equipo.
En ese momento, Atlanta se consolidaba como uno de los principales centros de producción cinematográfica. A partir de esa experiencia, empecé a relacionarme con personas del medio; mi trabajo fue bien recibido y fui generando conexiones. Incluso surgieron oportunidades como extra en películas, aunque más adelante decidí enfocarme en la construcción de sets.
Poco a poco me involucré en el aprendizaje de la creación de utilería para producciones audiovisuales. Con el tiempo, fui abriéndome camino hasta convertirme en foreman —supervisor— en construcción de sets.
Aunque no trabajo directamente para Hollywood, colaboro con estudios como Warner Brothers, Universal Studios y Fox. Mi trayectoria también me ha llevado a participar en producciones vinculadas con DC, Marvel y Lionsgate.

(Foto Prensa Libre: cortesía José Pineda)

(Foto Prensa Libre: cortesía José Pineda)
¿Recuerda cuál fue la primera producción en la que participó?
Sí, lo recuerdo muy bien porque fue el cumplimiento de un sueño. Trabajé en Transformers 4 y mi inicio fue como conductor; en ese momento me tocó manejar el camión de Optimus Prime. Aunque no aparecí en cámara ni realicé un trabajo artesanal, recuerdo la sensación de presenciar algo que antes solo veía en la televisión.
Con el tiempo llegaron producciones como Alien, Insurgent, Divergent y Hunger Games. Después vinieron otros proyectos como Godzilla: Rey de los monstruos, Stranger Things, Ozark y Black Panther, además de series de Marvel como Loki y WandaVision. En muchas de estas producciones ya me involucré en la creación de utilería y escenografías.
Este trabajo no lo realiza una sola persona, sino equipos que, con sus habilidades, logran representar y plasmar las ideas que surgen desde el guion.
Cada producción ha sido diferente y ha desafiado el ingenio para desarrollar la utilería, un proceso que requiere tiempo y aprendizaje. Por ello, considero que los conocimientos adquiridos durante mi educación media en Guatemala me brindaron habilidades clave para desempeñarme en las producciones en las que he trabajado.
(Video Prensa Libre: cortesía José Pineda)
¿Cómo fue ese proceso de aprendizaje?
La verdad es que todo lleva su tiempo, esfuerzo y ganas. Para mí, aprender ha sido parte del deseo de salir adelante. Se podría decir que desarrollé una carrera sin estudios formales, donde el aprendizaje fue más práctico que teórico.
En muchos casos, para hacer este trabajo se necesitaría ser ingeniero o tener estudios en distintas áreas. Sin embargo, gracias a Dios y al apoyo de las personas con las que trabajé, fui aprendiendo a desarrollar cada elemento escenográfico. Ha sido un proceso largo, pero constante, en el que sigo aprendiendo todos los días.
Gracias a ese aprendizaje y, sobre todo, a las ganas de superarme, hoy puedo construir lo que me pidan: naves espaciales, helicópteros, barcos o sets completos. Incluso hemos hecho camionetas de madera dentro de producciones. Todo esto viene de aprender con paciencia, disciplina y audacia.
También considero que el aprendizaje nunca termina. En los sets siempre hay nuevos retos; cada proyecto tiene su propio nivel de dificultad, y eso forma parte del proceso.
El desarrollo de un set depende de su tamaño, de los materiales y del tipo de producción. Por ejemplo, cuando se trabaja en un estudio completo, en un stage, se pueden construir escenarios grandes como una nave espacial. Estos sets son amplios y están diseñados principalmente para las escenas donde los actores interactúan: donde caminan, pelean o desarrollan la acción. El resto, como ciudades completas, muchas veces se realiza con tecnología de blue screen.
En otros casos, se trabaja en locaciones reales que requieren mayor intervención. Recuerdo cuando trabajé en la película Live by Night, protagonizada por Ben Affleck, ambientada en la época de los gánsteres. Ahí se tomó un pueblo, se cerraron calles, se cambiaron letreros, se tiró tierra sobre el asfalto y se transformó todo para recrear los años 40.
Hay ocasiones en las que se construye toda una ciudad y otras en las que se adapta una locación real. Todo depende del presupuesto de la producción.

(Foto Prensa Libre: cortesía José Pineda)
¿Cuántas personas trabajan en un set y cuánto tiempo toma construir una escenografía?
La verdad es que depende mucho del proyecto. Por ejemplo, la escenografía de Wakanda tomó alrededor de cinco meses, porque en esa producción trabajamos de manera conjunta electricistas, constructores, especialistas en efectos especiales y un equipo técnico amplio encargado del desarrollo de sets y escenografía.
En ese caso, había aproximadamente 15 prop makers, unos 20 en el área de efectos especiales, además del personal de iluminación, médicos asignados al equipo y salvavidas cuando las escenas involucraban agua, como ocurrió en la pelea con Namor. Se trata de producciones enormes, en las que participa un gran número de especialistas, cada uno cumpliendo un rol específico para lograr el resultado final.
(Video Prensa Libre: cortesía José Pineda)
¿Ha logrado incorporar elementos culturales de Guatemala en su trabajo?
La verdad, el poder insertar elementos propios es complicado, ya que en las producciones todo se tiene pensado, pero cuando los productores y encargados lo permiten, uno puede aportar. Por ejemplo, en Bad Boys 3 incluí al Maximón de Itzapa, ya que se pudieron proponer ideas, y si a los directores de arte les gustan, las adaptan a su visión.
Aunque es difícil, porque ellos ya tienen una idea clara y son quienes deciden todo, en algunos momentos uno puede aportar; en otros, se debe regir por el diseño ya planificado para cada set o escenografía.
Nos dan planos —blueprints— con medidas exactas, materiales y especificaciones. Todo debe hacerse como lo indican.
A veces uno puede sugerir cambios, pero no siempre hay tiempo. Es un trabajo contra reloj, y por eso también es bien pagado.

(Foto Prensa Libre: cortesía José Pineda)
¿Existe diferencia entre trabajar en cine y en series?
Sí, depende del nivel de producción. Por ejemplo, una primera temporada puede tener bajo presupuesto, pero si funciona, las siguientes crecen muchísimo.
Series como Stranger Things o The Walking Dead se vuelven franquicias enormes. Y luego están producciones aún más grandes como Star Wars o Marvel, que ya tienen un estándar altísimo.
¿Ha pensado en crear oportunidades en Guatemala?
Sí, me gustaría mucho. Creo que en Guatemala hay talento, pero falta formación en construcción de sets. Yo podría replicar muchas cosas, incluso con un reducido presupuesto, que ayuden a desarrollar mejor la calidad de las películas y que le den a Guatemala esos toques de profesionalismo, pero creo que hay que seguir formándose para ello.
Me gustaría aportar para que el cine en Guatemala crezca, por supuesto, pero creo que los espacios aún faltan por abrirse, aunque estoy expectante a que pueda llegar el momento para aportar.

(Foto Prensa Libre: cortesía José Pineda)


