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El virus del río Hantaan

Situación económica mundial y deriva política, oscurecida por emergencia sanitaria.

Se descubrió en la guerra de Corea de 1950, y el río le dio el nombre. Una familia de virus portados por roedores que se transmiten a los humanos provoca fiebre hemorrágica con afectación renal o asfixia. Como siempre, errores iniciales ante la alta movilidad de los iniciadores lo convierten en un problema mundial. El llamado paciente cero lo contrajo en un basurero en Ushuaia, sur de Argentina; iba a ver pájaros. Los infectados holandeses iniciales viajan en barco y desembarcan en la isla de Santa Elena con otros viajeros. Se dispersan en Sudáfrica, y otros, en Países Bajos; ubicarlos es una tarea difícil.

El incremento de impuestos para aumento del gasto público solo alimenta al peculado estatal.

Un buen distractor de la situación económica política y social se establece con un hecho verdadero. En consecuencia, se olvida la situación bélica en Irán, provocadora de una inflación mundial sin control. El petróleo no llega a Europa; el presidente francés, Emmanuel Macron, envía de urgencia al portaviones Charles de Gaulle a la zona; no le importó atravesar otro estrecho problemático, Bab el Mandeb. Tiene que forzar el paso por el estrecho de Ormuz. El buque francés San Antonio fue atacado por Irán al no pagar peaje. ¿Cómo conseguirá Europa petróleo, fertilizantes y tierras raras? El actual dirigente de Irán no solo perdió a su padre, sino a toda su familia cercana: madre, esposa, hijos, etc. Seguro, no cederá ante sus enemigos. Así pues, la tensión bélica amenaza con no amainar.

El Caspio se ha convertido en la vía marítima donde transita la mayor cantidad de drones. Al inicio de la guerra de Ucrania, el país persa abastecía a Rusia. Ahora, se espera que las fábricas construidas en Rusia abastezcan al país bombardeado, carente de esos artificios de guerra. Por su parte, muchas fábricas en los países de la Otán proveen con esos ingenios a Ucrania para continuar con la molienda de carne ante la paralización del frente. Todos los guerreristas esperan con ansia los perros robot para destruir a los tanques.

Ante una complicada situación mundial, nuestro país no presta atención. Cierto, hay preocupación por el precio de los combustibles, pero se piensa remediarlo a través de supervisión a los comercializadores. Algunos demandan acción al Gobierno, como si no supieran la inutilidad de fijar precios cuando dependen obviamente del mercado: de la ley de la oferta y la demanda. Pero los voceros de la Diaco, economía y otros habladorazos anuncian acciones salvadoras. Pregonan realizar su trabajo, cuando la verdad no sirven para nada. Los diputados creen que la riqueza son los papeles moneda, por ello decretan subsidios.

La inflación mundial se desatará si siguen las guerras. Para las bancadas del Congreso, la salida económica es incrementar el IUSI. Impuestos por respirar, por estar sobre la Tierra, por tener habitación. Si nos atenemos a las redes sociales patrocinadas por globalistas, se trata de favorecer a la deshonestidad en las corporaciones municipales, a los contratistas del Gobierno, a los sueldos altísimos de la casta estatal. Argumentan falta de fondos; mientras tanto, se les rebajará la imposición fiscal a quienes carecen de inmuebles. Obvio, si no pagan el impuesto territorial por carecer de bienes o no lo han pagado nunca, seguirán sin pagar. Las amenazas de los globalistas son infantiles. Ya no anuncian negar visas, tampoco no otorgar préstamos; ahora, es empeorar la calificación de riesgo por las casas financieras dedicadas a sacar réditos de sus anuncios. En fin, la falta de consciencia de las tendencias hacia el futuro sobredimensiona los males naturales como el hantavirus, para llamar a la parálisis.

ESCRITO POR:

Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.

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