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Académica nacional sobresaliente

Se lamenta el reciente fallecimiento de una destacada promotora del entendimiento humano.

Dora Evangelina Mendizábal García (16 de septiembre 1949-23 de mayo de 2026) fue maestra universitaria e intelectual ligada a la reivindicación cultural de las etnias del continente. Nació en la Ciudad de Guatemala. Muchos de sus familiares eran educadores. Inició la secundaria en el Instituto Normal Centroamérica (Inca), y fue una activa participante en la agitación estudiantil de 1962. Dado su destacado activismo, en parte obligada y también por cuidado familiar, tuvo que inscribirse en otras instituciones hasta graduarse de maestra de Educación.

Enaltece al magisterio la lucha reivindicativa por la convivencia sin discriminación de ningún tipo.

En la universidad de los años 70 siempre fue admirada por su alegre carácter y compañerismo. En concurso de belleza fue elegida señorita Estudios Generales. Invitada a otros eventos, fue nombrada señorita Caribe, en un concurso internacional. Ingresó en la Facultad de Derecho de la Usac, donde mantuvo una actitud tolerante frente a los debates que dividían a los grupos estudiantiles de izquierda. En ese tiempo, se discutía de manera enconada entre quienes reivindicaban la necesidad de promover las reivindicaciones étnicas y los ligados a lograr alianzas con la burguesía nacional. No obstante, participaba con amplio liderazgo en las manifestaciones, pues animaba con discursos a las protestas en favor del respeto a la vida y la promoción de la democracia. Apoyó el cambio gremial de AEU, liderado por Édgar Palma Lau. Después de graduarse, impartió clases en la Usac y trabajó en la asesoría jurídica de 1975 a 1978. Los asesinatos contra la comunidad universitaria la decidieron, en compañía de su hija y esposo, a partir hacia la Ciudad de México.

Estudió en el recién fundado Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), donde obtuvo la maestría. Laboró en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (Enah), en la Ciudad de México, constituida en un crisol de debates sobre la llamada cuestión étnica. A través de concursos de oposición, ingresó en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam). Posteriormente, ingresó en el Área de la Mujer del Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo (Ceestem). Después, trabajó en la Dirección General de Culturas Populares de Conaculta.

En 1987 fue nombrada agregada cultural de la Embajada de Guatemala en México por el presidente Vinicio Cerezo Arévalo. Se comprometió en la defensa de las reivindicaciones étnicas, a través de una fuerte participación en congresos, conferencias y presentación de propuestas para la formación de políticas multiculturales.

Coordinó publicaciones y escribió a favor del respeto al liderazgo de indígenas, así como de afrodescendientes. No fue cabalmente entendida, pues en el 2020, cuando editó un texto donde daba cuenta de las vidas de becarios universitarios, algunos de ellos se quejaron por considerar se habían revelado aspectos privados, dando lugar a su defenestración del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural e Interculturalidad de la Unam. Aunque muchos la apoyaron, fue un doloroso desencuentro entre sus buenas intenciones y sensibilidades exacerbadas en nuevas generaciones desorientadas por nuevos valores privatizadores. Esto no la desanimó, pues continuó laborando en la Unam, generando propuestas, así como presentando ponencias a favor de la tolerancia. Siempre visitaba Guatemala y expresaba sus buenos deseos por avanzar en la comprensión entre las diferentes expresiones culturales y conseguir erradicar la pobreza extrema. Sentidas condolencias para sus hijos y familia.

ESCRITO POR:

Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.