REFLEXIONES
Maniobras del Congreso
En este momento crítico de transición del país en que todos los sectores se han manifestado reiterando la prioridad que tiene la reforma política, empezando por la reforma a la Ley Electoral, el Congreso de la República pareciera simplemente no querer escuchar. Convocan a un supuesto diálogo con mesas de trabajo para escuchar las propuestas de la sociedad civil, no pasa de ser un acto protocolario que va más bien dirigido a retardar todo un proceso serio de discusión de las reformas, con lo cual los diputados dejan que transcurra el tiempo que falta hasta septiembre para la realización de las elecciones en las que todo seguirá igual y la población votará por los mismos partidos, y peor aún, por los mismos diputados.
Transcurrido ya el proceso electoral se perderá el momento político y la iniciativa del pueblo y se volverá a hacer política como se hace siempre, a puerta cerrada, en la sombra, sin transparencia, con componendas oportunistas y sin tomar en cuenta las necesidades y la opinión de la población. Los diputados volverán a sus negocios corruptos, a sus ONG ficticias para manejar proyectos fantasma, a vender su voto al mejor postor y a cambiarse de partido y de camisola cada vez que convenga a sus intereses.
Esta es una burla descarada que no podemos permitir. Si el pueblo de Guatemala reaccionó ante los escándalos de corrupción de Baldetti y Pérez Molina, ¿por qué piensan los diputados que el pueblo de Guatemala no reaccionará de igual forma contra aquellos diputados corruptos?
Este es el momento de no permitir que ningún diputado corrupto sea reelecto y de que se manifiesten públicamente sobre la reforma a la Ley Electoral, y de exigirles que apoyen la propuesta que presentará el Tribunal Supremo Electoral, pues es esta la que recoge el consenso en el país y tiene la potestad de presentar iniciativa de ley.
Las organizaciones del pueblo de Guatemala deben, en cada departamento como distrito electoral, dirigirse a cada oficina o a la casa de cada diputado o diputada y exigir que tomen posición sobre el proyecto de reforma que presente el TSE. Para esto no queda mucho tiempo, pues habrá que hacerlo dentro del mes de junio, y demandar que los diputados no declaren un receso de sesiones del Congreso para ir a hacer campaña hasta que hayan votado por la reforma en el pleno y la misma haya sido aprobada. Ellos fueron electos para legislar y no para andar haciendo campaña electoral ofreciendo regalos y favores a sus allegados.
Hoy el futuro de Guatemala está en nuestras manos, pues podemos tener una esperanza de cambio. No dejemos que se nos vaya o escurra de las manos, y a la comunidad Internacional le planteamos que recuerde que este es un régimen agotado y que la estabilidad del país radica hoy en eliminar la corrupción, restaurar la credibilidad de las instituciones de Estado y reconstruir la democracia.
Flarue1@hotmail.com