Ideas

El triunfo del libre mercado de las ideas

Alcanzar 75 años de vida representa una hazaña empresarial extraordinaria en cualquier línea de negocios y en cualquier economía del mundo.

Este 20 de agosto de 2026, el diario Prensa Libre conmemoró 75 años de labores ininterrumpidas, ahora bajo el liderazgo de la tercera generación. Durante casi la mitad de esa trayectoria he tenido el inmenso honor de escribir como columnista en estas páginas. ¿Cómo ha logrado este medio mantenerse firme frente a las turbulencias políticas y económicas de nuestro país?

Celebrar este 75 aniversario nos recuerda que la batalla por la libertad individual jamás concluye.

En el primer editorial, los fundadores prometieron mantenerse equidistantes del gobierno y de los partidos políticos. Lo interesante es lo que hicieron para que la frase les sobreviviera. La convirtieron en una resolución formal de la empresa: la independencia política pasó a ser principio fundamental de la actividad periodística, junto con el compromiso de blindar al periódico frente a los vientos de la política partidista. Es decir, escribieron una regla que los ataba a ellos mismos. No a sus adversarios. A ellos, y a quienes vinieran después. Una cosa es escoger dentro de las reglas y otra muy distinta es escoger las reglas. Lo primero lo hacemos todos los días; lo segundo, casi nunca. Los fundadores lo hicieron cuando todavía no sabían a quién le iba a estorbar la regla. Por eso les funcionó.

Alcanzar 75 años de vida representa una hazaña empresarial extraordinaria en cualquier línea de negocios y en cualquier economía del mundo. En el periodismo, expuesto al poder político, las crisis económicas y las revoluciones tecnológicas, el logro adquiere todavía más valor, porque el periodismo enfrenta una exigencia adicional: buscar la verdad de los hechos. Prensa Libre nació en 1951 desafiando la censura oficial y superó regímenes autoritarios, el conflicto armado interno, crisis fiscales y presiones de todo tipo. ¿Existiría una sociedad abierta sin empresas dispuestas a fiscalizar los abusos cotidianos de los gobernantes?

La historia de Prensa Libre refleja las constantes fricciones entre la prensa independiente y el poder gubernamental. Los gobiernos siempre han intentado manipular la opinión pública. Solo la independencia financiera privada actúa como un contrapeso real ante la voracidad de los políticos. Al fiscalizar el gasto del erario, el periodismo cumple una función indispensable para limitar el tamaño del gobierno.

El éxito prolongado de este diario confirma los principios elementales del liberalismo. En un libre mercado, los consumidores determinan la supervivencia de cualquier emprendimiento productivo. Un medio de comunicación subsiste únicamente cuando los lectores valoran la credibilidad de sus noticias y el rigor de sus investigaciones. Asimismo, el orden espontáneo surge de la libre concurrencia de opiniones descentralizadas. El diario ha acogido visiones diversas sin imponer una línea uniforme a sus colaboradores.

En el tiempo que tengo como columnista, he gozado de una absoluta e irrestricta independencia de criterio. Jamás recibí una orden editorial, una sugerencia temática o un intento velado de censura previa. Aunque muchas veces he discrepado de la postura editorial, siempre encontré un espacio abierto para mis argumentos. He abordado la coyuntura política y reflexiones personales guiado únicamente por los dictados de mi conciencia. Esta apertura institucional refleja una auténtica devoción por el libre mercado de las ideas.

Celebrar este 75 aniversario nos recuerda que la batalla por la libertad individual jamás concluye. Aportar un grano de arena desde esta trinchera cívica ha sido una de las mayores satisfacciones de mi vida. Si permitimos que el estatismo asfixie la libre emisión del pensamiento, destruiremos los cimientos de la convivencia civilizada. Los ciudadanos debemos defender la supremacía de los límites constitucionales frente a los excesos de los poderes gubernamentales de turno. Mantengamos firme el rumbo y protejamos sin descanso la libertad de prensa para rescatar el futuro de todos los guatemaltecos.

ESCRITO POR:

Jorge Jacobs

Empresario. Conductor de programas de opinión en Libertópolis. Analista del servicio Analyze. Fue director ejecutivo del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES).

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