Ideas
¿El presupuesto del año de Hidalgo?
Obras nuevas, repartidas desde la Presidencia, en año de elecciones. ¿Suena sospechoso?
El ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, entregó al Congreso el proyecto de presupuesto para 2027: Q192 mil 45.1 millones. Pero lo llamativo no es solo el monto. En julio y agosto, ese mismo ministerio comunicó un techo indicativo de Q181 mil 563.2 millones. En menos de un mes aparecieron como por arte de magia, sin mayor explicación, Q10 mil 481.9 millones adicionales. La irracionalidad de esta propuesta despierta fundadas sospechas sobre los verdaderos motivos de los gobernantes. ¡Hasta los diputados curtidos por la corrupción se asombraron de lo descarado de la propuesta!
¡Exijo a los diputados del Congreso que rechacen este peligroso proyecto de presupuesto!
Hay un dicho mexicano que bautiza el último año de un gobierno como “el año de Hidalgo: pendejo el que deja algo”. Esta es la versión light del dicho, la original sería imposible de citar en un diario. Se refiere a que quien deja algo sobre la mesa y no se lo roba, queda como tonto. Eso es lo que estamos presenciando en este último presupuesto que la administración de Bernardo Arévalo ejecutará completo. También es año electoral. El gasto gubernamental pasaría de 14.8% del PIB en 2025 a 17.6% en 2027. El presupuesto lo incrementan a una tasa mucho más alta que la de la economía. ¿Cómo se explica esa diferencia?
Los números alimentan la sospecha. El déficit no cubierto con los ingresos “ordinarios” llega a Q54 mil 184.2 millones. Para hacer creer que esa es una “cifra baja”, los funcionarios lo comparan con el tamaño de la economía y dicen que solo es un 4.4% del PIB. Sin embargo, lo correcto es medirlo contra los ingresos, que es de donde sale para pagar la deuda en que se incurrirá. Así, resulta que el déficit es casi el 40% de los ingresos. ¡Completamente inadmisible! Pero aun utilizando la comparación con la economía, es un déficit de terror para los estándares internacionales.
Pero la cosa no para allí. De los Q24 mil 601.1 millones destinados al servicio de la deuda, el 76.1% se va únicamente en intereses y comisiones. Lo peor es que lo que se “amortiza” de la deuda apenas es el 11% del déficit, o lo que es lo mismo, se abona un poquito con una mano y con la otra se pide prestado 10 veces más de lo que se abonó. Y que no lo engañen con que parte de ese dinero es de lo que va a “sobrar” este año, porque todo lo que sobrará este año sale de la deuda “bonificada” absurda e innecesaria que se contrató este año. Y los absurdos continúan apilándose. El 67.1% del Presupuesto se va en gastos de funcionamiento. Peor aún: los gastos corrientes superan a los ingresos corrientes en casi Q10 mil millones. Traducido, ya estamos pidiendo prestado para pagar la planilla.
Los costos de todo esto tratan de esconderlos en lo profundo del proyecto de casi 800 páginas. Por ejemplo, el artículo 105 crea un aporte extraordinario de Q1 mil 200 millones para los Codedes, destinado a proyectos nuevos, cuya distribución la definirá la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia. Obras nuevas, repartidas desde la Presidencia, en año de elecciones. ¿Suena sospechoso? Y eso sin contar los Q5 mil 500 millones para el Mides.
Y todavía tienen el descaro de prometer que este presupuesto añadirá 0.4 puntos al crecimiento y generará unos 13 mil empleos. Haga la cuenta: Q23 mil 255 millones adicionales entre 13 mil empleos dan Q1.8 millones por plaza. Serán de las plazas más caras de crear en Guatemala. Como buenos keynesianos, en la exposición de motivos hablan de “estimular la demanda agregada” y de un efecto multiplicador. Lo único que han dejado claro a lo largo de esta administración es que están creando plazas innecesarias a lo loco, pero en el gobierno, seguramente para todos sus cuates, familiares y amantes.
Por eso y por mucho más que no cabe en este artículo, exijo a los diputados del Congreso que rechacen este peligroso proyecto de presupuesto. Ya sabemos que les van a ofrecer muchos millones por su voto, pero cada uno de esos es una bofetada para los guatemaltecos dignos. ¡No al presupuesto de Hidalgo!