Deporte Nacional
María Micheo cambia de categoría y va por el boleto al título mundial del WBC
La guatemalteca deja las 112 libras para competir en las 115 y enfrentará a la australiana Mai Soliman en una eliminatoria final por una oportunidad mundial.
María Micheo afronta un nuevo desafío en su carrera al subir a las 115 libras para disputar una eliminatoria final del WBC ante la australiana Mai Soliman. (Foto Prensa LIbre: Douglas Suruy Franco)
María Micheo afronta un nuevo desafío en su carrera. La boxeadora guatemalteca dejará atrás las 112 libras para competir en la división supermosca, donde buscará avanzar hacia una oportunidad por el campeonato mundial absoluto del Consejo Mundial de Boxeo (WBC).
Micheo se enfrentará el sábado 26 de septiembre a la australiana Mai Soliman, en el Commerce Casino & Hotel, de Los Ángeles, California. El combate corresponde a una eliminatoria final del WBC en las 115 libras.
La guatemalteca, quien ha desarrollado buena parte de su carrera en las 105 libras y también ha competido en 112, asegura que el cambio de categoría le ha sentado bien.
La Imparable Micheo llega a este compromiso con 14 victorias, siete derrotas y un empate, con ocho triunfos por nocaut, mientras que Soliman tiene marca de 10 victorias y dos derrotas, con seis nocauts.
¿Por qué decidió subir de peso?
La mayor parte de mi carrera la hice en las 105 libras. Ahí tuve la bendición de ser campeona internacional del WBC y también de disputar títulos mundiales. Últimamente estuve peleando en 112 libras y ahora se presenta esta oportunidad en 115.
Yo siempre he estado abierta a diferentes categorías mientras mi cuerpo se sienta bien y podamos hacerlo de una manera responsable. Para mí, lo más importante es poder rendir al cien por ciento y seguir buscando ese sueño de convertirme en campeona mundial.
La adaptación a las 115 me ha gustado muchísimo. Me siento fuerte, con energía, rápida, y siento que mi cuerpo está respondiendo muy bien. Hemos trabajado todo de una manera muy estratégica con mi equipo: alimentación, fuerza, recuperación y rendimiento.

¿Qué análisis han hecho sobre el estilo de pelea de su rival?
Sabemos que es una rival fuerte, y que si las dos estamos en una eliminatoria final es porque hemos trabajado para estar aquí.
Mi equipo ha estudiado su estilo, sus fortalezas, la forma en que pelea y, obviamente, hemos preparado una estrategia específica.
Yo respeto muchísimo a cada rival. Sé lo que cuesta llegar a este nivel y todo el sacrificio que existe detrás de cada pelea. Ya cuando suene la campana, cada una va a salir a hacer su trabajo.
Esta pelea es una eliminatoria final del WBC rumbo al campeonato mundial absoluto. ¿Qué significa este paso?
Esta pelea es una eliminatoria final del Consejo Mundial de Boxeo en las 115 libras, y ganar me acercaría directamente a la oportunidad de disputar ese campeonato mundial.
Para mí significa muchísimo. Mi sueño es ser campeona mundial. Yo vivo en Estados Unidos, pero tengo mi academia, tengo a toda mi gente, a mis alumnos, a mi equipo y a tantas personas que han crecido conmigo en este camino.
Poder llegar un día con ese título mundial a mi academia y compartirlo con ellos sería algo demasiado especial para mí.
Más allá de la victoria, ¿cuál es el objetivo principal en esta pelea?
Quiero demostrar que puedo competir al más alto nivel también en las 115 libras. Para mí, eso también habla de evolución, de adaptación y de seguir buscando dónde puedo sacar mi mejor versión.
No quiero simplemente llegar a esta categoría y hacer una pelea. Quiero demostrar que pertenezco aquí, competir con las mejores y seguir construyendo el camino hacia ese campeonato mundial.
¿Cómo ha sido este año, tanto en lo personal como en lo profesional?
Ha sido un año de muchísimo aprendizaje. Cada pelea me ha dejado algo diferente. He podido ver cosas que he mejorado, otras que todavía tengo que trabajar, y creo que hoy soy una boxeadora mucho más madura que al inicio del año.

Recientemente visitó Guatemala. ¿Con quiénes hizo esparrin y qué sensaciones le dejó?
Pude compartir y trabajar con chicas de la selección nacional. Me fui súper contenta porque pude ver de cerca cómo está creciendo el boxeo. Las chicas están muy fuertes, tienen muchísimo talento, ganas de aprender, y se nota que están trabajando duro.
Para mí fue bonito compartir con ellas, porque yo tengo mi academia allá y, obviamente, Guatemala ocupa un lugar muy importante en mi vida y en todo lo que he construido.
Muy motivada, muy agradecida y feliz de ver que hay tanto talento. Y también con esa sensación bonita de pensar que todavía hay muchísimo por hacer por el boxeo y por las nuevas generaciones.

