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“Una historia de migración”: La apuesta de Diego Luna para “contrarrestar la ignorancia”

El director mexicano pone sobre la mesa una historia de migración que llama a la empatía.

El director mexicano Diego Luna posa en la alfombra roja del 74 Festival de Cine de San Sebastián, donde presenta su película Ceniza en la boca en la sección Horizontes del certamen. (Foto Prensa Libre: EFE/Javier Etxezarreta)

El director mexicano Diego Luna posa en la alfombra roja del 74 Festival de Cine de San Sebastián, donde presenta su película Ceniza en la boca en la sección Horizontes del certamen. (Foto Prensa Libre: EFE/Javier Etxezarreta)

Ceniza en la boca es la película dirigida por Diego Luna que narra la historia de dos hermanos mexicanos que enfrentan desarraigo y conflictos familiares para reunirse con su madre en España. La cinta, que se estrenó en el Festival de Cine de San Sebastián, deja claro una de las preocupaciones más intensas del director y actor mexicano: la migración.

Después de diez años de no dirigir largometrajes, el cineasta ha decidido romper ese silencio para presentar el drama protagonizado por migrantes mexicanos en España. El elenco del drama es encabezado por la actriz Anna Díaz, quien se ha ganado la admiración del público español del festival con su interpretación en Morro y después con Ceniza en la boca.

En una entrevista con EFE en el Festival de Cine de Sebastián, Luna reconoció que "es fácil responder con miedo" a la emigración y que "afloren las violencias", pero cree que se pueden "contrarrestar con empatía", y el cine es una buena herramienta para ello.

En el filme de Diego Luna, Díaz interpreta a una joven que llega a España con su hermano adolescente para reencontrase con su madre que emigró desde su México natal cuando sus hijos eran pequeños. Ella y su hermano han crecido soñando con el día en que podrían volver a encontrarse con su madre, interpretada por Adriana Paz, pero cuando llegan a Madrid comprueban que la emigración tiene muchas sombras.

Acercamientos y realidad

En una entrevista con la agencia EFE, Anna Díaz define a su personaje como "una chica fuerte, con muchas responsabilidades que le dejan poco tiempo para divertirse o para pensar en si misma, pero que aún así intenta construir algo, no solo sobrevivir".

"A veces se tiene la idea de que los emigrante tienen que limitarse a trabajar y trabajar, pero en la película hay espacios luminosos en los que emergen sus esperanzas, sus deseos, su cara humana", añade.

Diego Luna enfatiza en estos aspectos porque quiere que esa humanidad se convierta en un vínculo. "La ignorancia a veces logra ser muy estridente", pero cuando "esa persona, ese emigrante, se pone frente a ti y te interesas por su historia, entonces probablemente eres capaz de mostrar tu mejor versión", expone el director.

Para que ese encuentro entre personas se produzca y los emigrantes dejen de ser un número o una amenazas es necesaria "la curiosidad" y, según el director y actor mexicano, el cine "nos invita a tener curiosidad" y es "una ventana que nos asoma a la vida de otras personas".

Las deportaciones de Estados Unidos y la migración masiva a Ceuta son noticias internacionales que no están lejos del radar de Diego Luna. El también actor reconoce que algunos podrían pensar en que se aprovecha de la temática. Sin embargo, asegura que no es así. Enfatiza en que la migración ha sido un tema e"indispensable desde hace años, especialmente en México, que es esa puerta tan compleja entre Estados Unidos y América Latina".

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