Ciencia
Los perros procesan el habla humana de forma similar a las personas: esto revela un estudio
Un estudio revela que los perros usan las consonantes para identificar palabras en el habla humana, un mecanismo similar al de las personas.
Estudio revela cómo los perros procesan el habla humana y reconocen palabras. (Foto Prensa Libre: Freepik)
Un estudio publicado en la revista Science indica que los perros, al igual que los humanos, prestan más atención a las consonantes que a las vocales al identificar los límites de las palabras en el habla, lo cual les ayuda a reconocer dónde empieza y termina cada palabra cuando escuchan hablar a los humanos.
La investigación fue realizada por científicos húngaros de la Universidad Eötvös Loránd (ELTE), quienes descubrieron que el cerebro de los perros separa el habla en palabras, una capacidad que, hasta ahora, solo se había observado en los seres humanos.
En muchas lenguas, las consonantes aportan más información que las vocales para reconocer las palabras. Sin embargo, en sus primeros meses, los bebés se guían más por las vocales porque son más fáciles de percibir. Cerca del primer año empiezan a usar más las consonantes para distinguir las palabras en el habla continua.
El estudio demuestra que no se necesita un lenguaje como el humano para procesar el habla con eficiencia, sino que otras especies también podrían usar mecanismos similares.
“Desde la perspectiva veterinaria, en específico la etología, este estudio resulta interesante porque demuestra que la capacidad de los perros para procesar el habla humana puede ser más compleja de lo que pensábamos”, asegura Nicol Barrios Norman, médica veterinaria guatemalteca consultada por Prensa Libre.
Para la investigación, los científicos eligieron perros de compañía porque escuchan hablar a las personas todos los días. Además, estos animales pueden notar cambios en los sonidos y reconocer palabras en el habla continua.
Los investigadores midieron la actividad cerebral de 20 adultos y 20 perros mediante electroencefalogramas. Todos escucharon secuencias de palabras inventadas de tres sílabas. Algunas repetían patrones de consonantes y otras, patrones de vocales. También había secuencias sin un patrón constante, pero ningún sonido indicaba con claridad dónde terminaba una palabra y comenzaba otra.
El resultado fue el mismo en ambos grupos: perros y humanos usaron más las consonantes que las vocales para detectar los límites de las palabras.
“El hecho de que muestren una sensibilidad particular a la información proporcionada por las consonantes podría significar que no solo responden al tono de voz o a palabras previamente asociadas con órdenes, sino que también pueden identificar regularidades presentes en el lenguaje humano”, explica Barrios Norman.
Según la revista, como las vocales eran más intensas, el resultado no se debe a que las consonantes se escucharan más fuerte.
La preferencia apareció tanto en los perros que escucharon habla humana desde pequeños como en los que comenzaron a escucharla más tarde, lo cual indica que no es necesario escucharla desde una edad temprana y durante mucho tiempo para desarrollar esta capacidad.
Los investigadores proponen dos explicaciones: esta capacidad pudo surgir cuando los perros fueron domesticados y empezaron a convivir con las personas o podría ser una habilidad auditiva o mental más antigua, anterior a la domesticación.
“Resulta relevante que esta capacidad se observa independientemente de una exposición temprana prolongada al habla, lo que plantea la posibilidad de que exista una capacidad cognitiva y auditiva más general que puede estar asociada con la domesticación de los perros”, asegura la médica veterinaria guatemalteca.

