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El origen de Halloween: más allá de la diversión y el terror

Con una historia de más de dos mil años, la fiesta de los dulces y los disfraces tiene tanto orígenes paganos como cristianos.

TEHRAN (IRAN(Islamic Republic Of)), 29/10/2025.- People look at Halloween decorations at a shop in Tehran, Iran, 29 October 2025. Halloween has grown in popularity among young people in Iran in recent years, despite authorities' opposition to the celebrations. Halloween is marked on 31 October. (Teherán) EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

En diversos países, a partir del inicio del mes de octubre comienzan a aparecer las decoraciones propias de la llamada "Noche de brujas". (Foto Prensa Libre: EFE)

Aunque en Guatemala la mayor parte de quienes celebran Halloween lo hacen viendo películas de terror, participando en fiestas temáticas y vistiendo disfraces de diversos personajes, hay muchos para quienes la fecha pasa inadvertida y otros incluso rechazan la idea de adoptarla, sobre todo, por motivos religiosos.

Sin embargo, en el mundo, el 31 de octubre es motivo de festejos a lo grande, al punto, que para este 2026 se calcula que, por ejemplo, los estadounidenses gastarán cerca de US$13 mil 500 millones, según anota la National Retail Federation de ese país.

Entre quienes defienden la idea de celebrar aseguran que solo es un día divertido más, pero la mayor parte de las iglesias advierten acerca de los orígenes oscuros e incluso sobre prácticas oscurantistas que se han adoptado a lo largo del tiempo. Pero, realmente ¿de dónde viene el festejo.

La revista National Geogrhapic cita a la Universidad de Oxford que asegura que el origen del festejo es de 3,000 años, cuando los pueblos celtas de Irlanda, Escocia y el norte de Francia celebraban Samhain, que marcaba el final de la cosecha y el inicio del invierno, considerado un periodo peligroso y misterioso.

Los celtas creían que la noche de esa transición los espíritus viajaban al más allá, junto con otras criaturas, como hadas y demonios. Para espantar a esos espíritus y seres del mal, se hacían grandes hogueras, se sacrificaban animales y todo el mundo portaba disfraces.

Nombre de origen cristiano

La tradición era tan fuerte que, en el siglo VII el papa Bonifacio IV, decidió cristianizar la tradición y decretó que el 1 de noviembre se celebraría el Día de Todos los Santos. Sin embargo, en vez de eliminar del todo la costumbre que ya estaba extendida en Europa, lo único que logró fue darle un nuevo nombre. A partir de entonces comenzó a hablarse de la víspera de Todos los Santos”, que en inglés es All Hallows Eve, lo que con el tiempo derivó a Halloween.

En la Inglaterra medieval, el festival se llevaba a cabo el 1 de noviembre. La víspera es conocida como All Hallows Eve, o Halloween, es por esto que se celebra todos los 31 de octubre.

La tradición de pedir dulces y la amenaza de las travesuras (o trucos) comenzó en áreas del Reino Unido e Irlanda. La gente iba de casa en casa haciendo pidiendo panes pequeños llamados “pasteles del alma” a cambio de una oración. Con el tiempo, ya se habló más en tono de amenaza o broma.

Antes de que los europeos se extendieran por América, la tradición era popular sobre todo, en Irlanda y Escocia. Al llegar al actual Estados Unidos los colonos llevaron sus tradiciones, que para entonces ya tenían elementos muy cercanos a los que en la actualidad caracterizan el festejo.

Las lámparas talladas en calabazas o nabos nacieron de la necesidad de iluminar el camino de los grupos que se disponían a recorrer las calles y pronto se convirtieron también en elementos decorativos de los festejos. Sin embargo, como sucede con casi todo lo que se relaciona con el Halloween, a estas lámparas también se les atribuye un origen más oscuro.

Una leyenda irlandesa dice que las Jack-o’-lanterns llevan el nombre de un hombre llamado Jack que no podía ir al cielo ni al infierno y se vio obligado a caminar por la tierra para siempre con solo un carbón del infierno para encender su linterna.

Si bien los ingleses, escoces e irlandeses llevaron esta tradición a Estados Unidos, se dice que los inmigrantes haitianos y africanos llevaron creencias vudú sobre gatos negros, fuego y brujería, según señala la cadena televisiva CNN.

A Guatemala, la celebración comenzó a trascender a mediados del siglo XX y, aunque la mayor parte de las iglesias cristianas lo prohíben, cada vez se hacen más frecuentes las fiestas, concursos y adornos relacionados con este festejo, que además es señalado de no obedecer a la tradición eclesial de los Días de los Santos y Día de los Difuntos.

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