Justicia
Caso Solórzano Foppa: jueza deja libres, por falta de mérito, a dos hermanos capturados por la PNC
El abogado Karlos de León confirmó que Rigoberto y Daniel Choc Toz quedaron en libertad tras la audiencia del 18 de octubre. Uno de los hermanos afirmó que las cámaras fueron revisadas.
Los hermanos Rigoberto Choc Toz, de 30 años, y Daniel Zaqueo Choc Toz, de 18, capturados el sábado 17 de octubre como sospechosos del asesinato de Juan Francisco Solórzano Foppa y Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro, quedaron en libertad por falta de mérito este domingo 18 de octubre, después de una audiencia judicial en la Torre de Tribunales.
La resolución fue confirmada por el abogado defensor Karlos de León, quien explicó que la judicatura ordenó la libertad inmediata de los dos hermanos, señalados inicialmente por la Policía Nacional Civil (PNC) de participar en el ataque armado ocurrido en el complejo deportivo Campo Marte, zona 5 capitalina.
“Agradeciéndole también a la justicia guatemalteca, que el día de hoy se ha ejercido esa justicia, se ha decretado una falta de mérito a favor de los hermanos Choc”, expresó De León ante periodistas.
El abogado aseguró que ninguno de sus representados tendría que efectuar algún pago para recuperar su libertad y que las pertenencias incautadas durante el procedimiento deberían ser devueltas.
“No tienen que pagar absolutamente nada, las cosas que se les incautaron pues tienen que ser devueltas”, afirmó.
La audiencia estaba programada para las 9 horas de este domingo, después de que el Ministerio Público (MP) solicitara declarar bajo reserva las actuaciones relacionadas con el doble asesinato.
La falta de mérito implica que, en esta etapa, el juzgado no encontró fundamento suficiente para sujetar a los hermanos a proceso penal.
“Estábamos trabajando para sacar a la familia adelante”
Después de conocer la decisión judicial, Rigoberto Choc habló con periodistas desde el área donde permanecía junto con su hermano y expresó su alivio por recuperar la libertad.
“Gracias a Dios, aquí estamos llorando con mi hermano y es triste”, manifestó.
También reiteró que ambos trabajaban como repartidores de comida cuando fueron interceptados por agentes policiales la mañana del sábado.
“No estamos haciendo nada, estamos trabajando para sacar a la familia adelante”, afirmó.
Rigoberto agradeció el acompañamiento de su abogado, de quien aseguró que no les cobró por su defensa.
“Gracias por el abogado, no nos cobró nada. Es una buena persona que nos ayudó”, expresó.
Durante la entrevista relató que habían pasado frío y hambre mientras permanecían bajo custodia y que sus familiares estaban preocupados por lo ocurrido.
La recuperación de su libertad también representa la posibilidad de volver con su esposa y su hijo, nacido hace tres semanas.
“Tengo que ir a ver a mi hijo”, dijo Rigoberto, quien explicó que todavía esperaba recuperar la motocicleta que utilizaba para trabajar.
La denuncia por el arma encontrada en una mochila
La captura de los hermanos ocurrió a las 9.50 horas del sábado 17 de octubre en el bulevar San Isidro, zona 16, 10 minutos después del ataque armado en Campo Marte, donde murieron Solórzano Foppa y Aguilar Gamarro.
Según el informe de la Comisaría 13 de la PNC, durante el procedimiento los agentes incautaron una carabina, municiones calibre 9 milímetros, un chaleco táctico y consignaron una motocicleta negra, marca Haojue.
Sin embargo, desde su primera entrevista con Prensa Libre, Rigoberto negó que él o su hermano hubieran participado en el crimen y acusó a los policías de haber introducido un arma en la mochila que utilizaba para transportar pedidos de comida.
“Y esa arma colocaron ahí, así no se hace”, declaró el sábado ante periodistas.
Según su versión, él y Daniel Zaqueo fueron interceptados dos veces por agentes policiales. En la primera ocasión, los uniformados les solicitaron sus documentos, efectuaron una revisión y les permitieron continuar.
Dos o tres minutos después, relató, volvieron a detenerlos. Fue durante esa segunda intervención cuando, según su testimonio, los policías retiraron la mochila de reparto.
Rigoberto aseguró que desconocía la existencia del arma que posteriormente les atribuyeron y sostuvo que únicamente transportaba comida.
La PNC reportó oficialmente el hallazgo de la carabina, pero la versión policial conocida hasta ahora no precisa qué agente la localizó ni las circunstancias exactas en que fue asegurada.
También denunciaron que les cambiaron la ropa
Otro de los señalamientos de Rigoberto se relaciona con las prendas que él y su hermano llevaban cuando fueron detenidos.
Según declaró el sábado, durante la intervención los agentes les mencionaron que buscaban a personas que vestían camisetas del Barcelona, equipo de fútbol español.
Rigoberto aseguró que su hermano llevaba una camiseta de ese equipo y que posteriormente les pidieron cambiarse de ropa para efectuar una prueba cuyo propósito, afirmó, no les explicaron.
“Solo van a hacer una prueba”, recordó que le dijeron.
En declaraciones anteriores, el detenido también relató que una mujer les solicitó cambiarse los pantalones y quitarse las camisas durante las diligencias posteriores a su captura.
Hasta ahora no se ha informado públicamente qué diligencias se practicaron con las prendas ni cuáles fueron sus resultados.
El abogado defensor también había cuestionado las circunstancias de la detención y las diferencias entre la ropa de sus representados y la que aparecía en imágenes difundidas después del ataque.
“Como hay cámara ahí, revisaron todo”
Desde el sábado, Rigoberto había insistido en que las autoridades debían revisar las grabaciones de vigilancia de los alrededores del bulevar San Isidro, así como las cámaras del establecimiento donde aseguró haber recogido un pedido de comida.
“Hay cámara, hay que revisar”, manifestó entonces.
El domingo, después de conocer la resolución de falta de mérito, volvió a referirse a las imágenes cuando los periodistas le preguntaron por lo ocurrido durante la audiencia.
“Como hay cámara ahí, revisaron todo”, respondió.
Sus declaraciones sugieren que las grabaciones habrían sido examinadas durante las diligencias. Sin embargo, debido a la reserva judicial, no se ha confirmado públicamente cuáles videos fueron presentados ni si influyeron en la decisión del juzgado.
Tampoco se han divulgado los argumentos específicos que sustentaron la falta de mérito.
MP mantiene la investigación y confirma apoyo internacional
El Ministerio Público informó este domingo que continúa las diligencias relacionadas con el ataque armado en Campo Marte.
Según la institución, se han recabado, resguardado y remitido indicios para su análisis técnico y científico, con el propósito de establecer las circunstancias del hecho, determinar el móvil e identificar a todas las personas que pudieran estar vinculadas.
La Fiscalía también confirmó que la investigación cuenta con acompañamiento técnico de aliados internacionales, aunque no precisó cuáles instituciones participan ni en qué consiste esa cooperación.
El MP indicó que, debido a la reserva de las actuaciones, no divulgará detalles sobre los indicios obtenidos ni sobre las líneas específicas de investigación.
La institución tampoco explicó en ese comunicado qué implicaciones tiene la resolución de falta de mérito para las diligencias relacionadas con los hermanos Choc Toz.
De esa manera, permanecen pendientes las explicaciones sobre los elementos que motivaron las capturas, los resultados de los peritajes y las pruebas que permitirán identificar a los responsables del asesinato de Solórzano Foppa y Aguilar Gamarro.
Rigoberto quiere recuperar su teléfono y contar su historia
Además de hablar sobre su familia y su trabajo como repartidor, Rigoberto compartió detalles de otra actividad que desarrolla fuera de sus jornadas laborales.
Aseguró que administra una cuenta en redes sociales identificada como Choki 502, en la que publica videos de música religiosa y alabanzas.
Según relató, tiene entre 32 mil y 35 mil seguidores y también comparte contenido junto con su esposa bajo el nombre Unidos por el Amor.
“Hay mucha gente que le gusta como yo canto. Y hay mucha gente que pide su alabanza”, expresó.
Rigoberto contó que compró un teclado para interpretar música religiosa y que espera continuar con esa actividad.
También denunció que su teléfono celular resultó dañado durante su captura y aseguró que no cuenta con dinero para reemplazarlo.
“Mala onda que me hicieron, quebraron mi teléfono”, manifestó.
El repartidor explicó que pretende conseguir otro dispositivo para relatar públicamente lo que vivieron él y su hermano después de ser señalados por la muerte de dos personas.
“Tengo que contar mi historia cuando voy a salir”, afirmó.
Por ahora, aseguró que su prioridad es reunirse con su familia y recuperar la motocicleta con la que trabajaba antes de ser detenido.

