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¿Una selfi puede indicar las posibilidades de sobrevivencia de un paciente con cáncer? La respuesta está en la IA
Científicos trabajan en una tecnología que permitiría, a través de una fotografía del rostro, medir el riesgo de mortalidad en pacientes con cáncer.
Con el uso de la nueva tecnología propuesta, los equipos médicos podrían determinar las posibilidades de sobrevivencia de un paciente solo con una fotografía de su rostro. (Foto Prensa Libre: Freepik)
En un futuro no muy lejano, un médico podría determinar la gravedad de un cáncer e incluso los riesgos de muerte de su paciente con solo tener una fotografía facial. Esto es lo que promete la nueva tecnología desarrollada por investigadores del Mass General Brigham, un sistema de salud académico sin fines de lucro que trabaja en Massachusetts, Estados Unidos.
Los especialistas, según reporta la revista The Lancet Digital Health, han desarrollado una Inteligencia Artificial (IA) capaz de medir tanto el envejecimiento como la posibilidad de morir de los pacientes oncológicos.
El estudio, que aún está en desarrollo y no cuenta todavía con la validación completa, podría ayudar a personalizar tratamientos y tomar decisiones sobre qué clase de terapias recomendar a los pacientes, indica la publicación.
El resultado clasifica a los pacientes por riesgo relativo dentro de un grupo. Sus puntuaciones todavía carecen de validación como probabilidades individuales de supervivencia, advierte Miroslaw Bober, investigador de la Universidad de Surrey, en una evaluación difundida por Science Media Centre. Sin embargo, no niega que podría tratarse de un avance importante, si se comprueba su efectividad.
¿Qué hace la IA?
La nueva tecnología llamada FAHR-Face se entrenó con más de 40 millones de imágenes y consta de dos equipos que realizan tareas distintas: el FAHR-FaceAge estima la edad facial como indicador de envejecimiento biológico, y la FAHR-FaceSurvival aprende directamente la relación entre fotografías y supervivencia.
Lo que el equipo de investigadores hizo fue alimentar la IA con 34,363 fotos de pacientes con cáncer y las comparó con la histórica clínica de quienes aparecían y sus datos de supervivencia. Con eso, fue capaz de determinar rasgos y características comunes de quienes sobreviven y quiénes no.
El equipo de Mass General Brigham asegura que al combinar los resultados de las dos herramientas el ajuste estadístico de un modelo pronóstico mejoró y según indican hay validación con al menos cinco mil casos en Países Bajos.
De acuerdo con lo que apunta la revista Wired, especializada en tecnología, hay especialistas que señalan que las imágenes faciales tienen potencial para funcionar como un biomarcador no invasivo y accesible para evaluar el estado general de salud y el avance del envejecimiento. Sin embargo, advierte que "cuantificar y cualificar la información que aporta la apariencia del rostro sigue siendo un desafío, debido a la dificultad para establecer una interpretación objetiva de los rasgos".
Factores determinantes
Según señala Infobae: "La FAHR-FaceAge se centra en los surcos que van desde los costados de la nariz hasta las comisuras de la boca, la zona de la frente justo encima de las cuencas oculares y las sienes. FAHR-FaceSurvival, en cambio, evalúa la región debajo de los ojos y alrededor del puente nasal.
Indica también que verse de más edad de la que se tiene es otro factor que podría ser indicativo de tener más riesgo de muerte. Especifica que "según FAHR-FaceAge, quienes aparentaban cinco años o más de los que realmente tenían, registraron un riesgo de morir un 21% más alto durante el período de seguimiento, que tuvo una duración promedio de cuatro años. En el extremo opuesto, los pacientes que aparentaban cinco años o más por debajo de su edad real mostraron un riesgo de mortalidad un 17% menor".
Con relación a esa apariencia, los estudios también indican que el hábito de fumar y el consumo de alcohol aceleran el envejecimiento facial detectado por la IA.

