Guatemala

Santa Bárbara es un municipio ingobernable

La ausencia de la Policía Nacional Civil (PNC), del Juzgado de Paz, el aumento de la inseguridad y los liderazgos negativos han hecho que algunos de los habitantes del municipio de Santa Bárbara, Huehuetenango, hagan la justicia por sus propias manos, en un territorio donde impera la anarquía.

Por  haber matado a una mujer, tres fueron linchados y los demás detenidos.

Por haber matado a una mujer, tres fueron linchados y los demás detenidos.

A casi 10 años de que la PNC y el Juzgado fueran expulsados de la cabecera municipal, por evitar el linchamiento de tres supuestos ladrones de ganado —capturados en marzo del 2002 y que cobró la vida de un agente—, los pobladores han adoptado sistemas propios de seguridad.

Pese a estar situado a 45 minutos de la cabecera departamental, ni la Policía ni el Organismo Judicial se atreven a retornar, según dijo el subjefe de la Comisaría en Huehuetenango, Carmelino Hidalgo, porque el pueblo es sumamente conflictivo, y la instalación de una estación en el lugar es exponer la vida del personal.

“Santa Bárbara es un municipio muy violento, donde sus pobladores irrespetan la autoridad y quieren hacer justicia por su propia cuenta”, afirmó Hidalgo.

Agregó que se debe concienciar y educar a la población, ya que de lo contrario no podrán retornar las autoridades a ese lugar.

El jefe policial añadió que de nada sirve estar en ese municipio, porque cuando ocurre un hecho delictivo los pobladores no permiten que los agentes actúen.

Hidalgo indicó que el reto es para las nuevas autoridades gubernamentales, ya que estas de deberán lograr cambiar esos paradigmas que impiden la presencia de la fuerza pública en ese lugar.

El hasta hoy gobernador departamental, Rudy Cardona Chávez, manifestó que para el Ejecutivo esta situación es preocupante; sin embargo, el Ministerio Público debe actuar con firmeza, con el auxilio de la Policía, para sentar precedentes y capturar a los incitadores de conflictos, para que acaten las leyes.

Linchamientos

Cardona reconoció que en Santa Bárbara se han practicado linchamientos, ya que desde hace cuatro años los vecinos han mostrado su furia contra supuestos delincuentes y contra periodistas que han intentado cubrir este tipo de hechos.

Según Vyron Herrera, de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (Copredeh), en la última década el Estado ha estado ausente en este municipio, y esto ha generado el aumento de la conflictividad en Santa Bárbara, en donde varios pobladores se han desplazado a otros municipios como Santa Cruz Barillas, donde el año pasado tomaron rehenes y quemaron las instalaciones de una hidroeléctrica.

A lo anterior se suman los incidentes de este año en la cabecera departamental, por la muerte de dos hombres en una venta de licores situada a la par de un autohotel. Según reportaron las autoridades, las víctimas eran originarias de Santa Bárbara, y un grupo de vecinos de ese lugar viajó a la cabecera para quemar los dos negocios.

Herrera señaló que es urgente la presencia del Estado, de la Policía y del Juzgado de Paz para que no se sigan cometiendo actos delictivos en Santa Bárbara. “Deben hacerse estudios para determinar las condiciones y que regrese la gobernabilidad al municipio”, afirmó.

Población dividida

El alcalde Santiago Sales Sales se manifestó frustrado porque los residentes de Santa Bárbara están divididos, ya que una parte demanda el retorno de policías y del Juzgado, mientras que otros se oponen, porque aseguran que no tienen confianza en la forma en que las autoridades hacen justicia, ya que apresan a los supuestos delincuentes y al día siguiente los liberan.

El jefe municipal coincide con Cardona respecto de la necesidad de que haya persecución penal contra los organizadores de turbas, que terminan por linchar a personas, destruir viviendas o quemar bienes inmuebles con la idea de hacer justicia, aunque no tengan la certeza de que la persona sindicada es realmente la culpable de lo que se le acusa.

ESCRITO POR:

Mike Castillo

Periodista de Prensa Libre y Guatevisión con 11 años de experiencia desde Huehuetenango. 5 veces corresponsal del año en Prensa Libre. Primer lugar de periodismo regional en Quetzaltenango. Periodismo Comunitario, Desastres Naturales y Política. Diplomado en Periodismo de Investigación.