Por exceso de velocidad y sobrecarga de pasajeros, la unidad de transporte cayó en una hondonada en el kilómetro 64 de la ruta entre San Martín Jilotepeque y la cabecera de Chimaltenango, lo cual dejó 50 muertos y 29 heridos.
La tragedia enlutó y cambió la vida de varios hogares guatemaltecos, que aún viven las secuelas de perder a sus seres queridos.
El pasado miércoles cerca de tres mil personas participaron en una misa en el lugar del accidente para pedir por el descanso de las víctimas y consuelo para los familiares.
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Buscan mejorar controles
Decenas de fotografías son enviadas a diario por lectores de Prensa Libre que muestran la falta de control y la impunidad que impera en el sistema de transporte extraurbano.
Alejandro Sinibaldi, ministro de Comunicaciones, afirmó que junto con la Dirección General de Transportes (DGT) trabajan en reformar el Reglamento de Tránsito para endurecer las sanciones.
La Comisión de Comunicaciones del Congreso propuso retomar la discusión de la iniciativa 3779 que obligaría a los transportistas a colocar un dispositivo que regule la velocidad de las unidades e impediría que sobrepasen los 80 kilómetros por hora.
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